En definitiva, ¿dónde empiezan los derechos humanos universales? En pequeños lugares, cerca de casa; en lugares tan próximos y tan pequeños que no aparecen en ningún mapa. […] Si esos derechos no significan nada en estos lugares, tampoco significan nada en ninguna otra parte. Sin una acción ciudadana coordinada para defenderlos en nuestro entorno, nuestra voluntad de progreso en el resto del mundo será en vano.” Eleanor Roosevelt

El Día de los Derechos Humanos se celebra cada 10 de diciembre, día en que, en 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH). Este año la celebración del día se centra en la crisis del COVID-19 que ha visto cómo se agravaba la pobreza, aumentaban las desigualdades, la discriminación estructural y arraigada y otras brechas en la protección de los derechos humanos. Solo las medidas para cerrar estas brechas y promover los derechos humanos pueden garantizar una plena recuperación y la reconstrucción de un mundo mejor, más resiliente, justo y sostenible.

Todos y todas estamos juntos en esto. Desde las personas hasta los gobiernos, desde la sociedad civil y las comunidades de base hasta el sector privado, todo el mundo tiene una función que desempeñar en la construcción de un mundo después de la pandemia de COVID que sea mejor para las generaciones presentes y futuras. Tenemos que asegurarnos de que las voces de los más afectados y vulnerables se escuchen y guíen por dónde ir actuando en la reconstrucción. 

Y desde Fundación PROCLADE seguimos en la primera línea con campañas de Emergencia, con nuevos proyectos de Acción Social, con proyectos de Cooperación al Desarrollo que trabajan cada uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con unas actividades de Sensibilización y Educación al Desarrollo y la Ciudadanía Global que pretenden generar un cambio en nuestra manera de ver lo global y actuar en lo local.