La migración atrae en la actualidad cada vez más atención. Mezclados con factores de incertidumbre, urgencia y complejidad, los retos y dificultades de la migración internacional requieren una mayor cooperación y una acción colectiva. La celebración del Día Internacional del Migrante este año se centra en las historias de cohesión social que son tan variadas y únicas como cada uno de los 272 millones de migrantes que comienzan una nueva vida y construyen nuevas comunidades en cada rincón del mundo.

En el capítulo 3 del Informe 2020 de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) sobre las migraciones en el mundo se examinan las principales dimensiones y novedades regionales en el ámbito de la migración. Destaca las complejidades de la dinámica migratoria en todo el mundo las cuales constatamos cada día en nuestro nuevo proyecto de Acción Social, según Irene Gil responsable del proyecto: ”El 99% de las personas que estamos atendiendo en el área de Acción Social son población migrante, ya que son las que más riesgo tienen a la hora de sufrir situaciones de vulnerabilidad y pobreza, y las que más dificultad de acceso tienen a derechos básicos. Muchas de ellas además están en situación irregular, ya que el Gobierno está denegando la mayoría de solicitudes de asilo que se han presentado en los últimos años, y estas personas se quedan completamente desprotegidas, por lo que todavía es más complicado que puedan acceder a servicios tan básicos como la sanidad, una vivienda, una cuenta bancaria, un empleo formal… Pero incluso las personas migrantes que están en situación regular en España, se están topando con verdaderos obstáculos para algo tan fundamental en su día a día, y que les convierte en ciudadanos de pleno derecho, como es renovar su tarjeta de extranjería (NIE). Hay personas, por ejemplo, que están pagando hasta 100 o 200€ a terceros para conseguir estas citas. Aunque en muchas ocasiones no se les considera así, son ciudadanos de pleno derecho, que migran a nuestro país para buscar nuevas oportunidades, que en la mayoría de las ocasiones desempeñan trabajos fundamentales, muy precarios, que facilitan nuestra vida diaria, y que suelen enfrentarse a verdaderas situaciones de exclusión. Desde PROCLADE tratamos no sólo de informar y apoyar a todas estas personas en las diferentes problemáticas que viven en su día a día, sino también ofrecerles un espacio de cuidado, en el que se sientan acompañadas y acogidas en un contexto tan hostil para ellas.”

Ante esta situación y con ánimo de seguir trabajando por cambiarla, también a largo plazo, hemos iniciado diversos proyectos de Sensibilización y Educación al Desarrollo y para la Ciudadanía Global que tengan como foco el ODS 10, y el objetivo específico 10.7: Facilitar la migración y la movilidad ordenadas, seguras, regulares y responsables de las personas, incluso mediante la aplicación de políticas migratorias planificadas y bien gestionadas. Desde acciones de educación formal y no formal queremos hacer llegar a la población la necesidad de ser agentes de cambio y de acogida, impulsando actitudes de fraternidad que generen dinámicas positivas para lo global y acciones impactantes en lo local. Puedes consultar algunos de nuestros materiales para trabajarlo con alumnado de primaria y secundaria.