Personas mayores con un amplio bagaje cultura debido a sus largas trayectorias vitales y profesionales. Éste es el perfil del voluntario español según el informe ‘Manual de Gestión del Voluntariado‘ elaborado por la Obra Social La Caixa. Este colectivo, jubilados o prejubilados en su mayoría, puede aportar conocimiento y experiencia. De hecho, muchos de ellos se acercan a participar en una entidad después de haber cargos con responsabilidad en áreas de gestión y dirección.

Junto con los más mayores, otros colectivos que han empezado a incorporarse como voluntarios en las organizaciones son las mujeres de mediana edad y las personas inmigradas.

El informe también se hace eco de surgimiento de nuevas formas de hacer voluntariado, gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, y en especial en Internet: el voluntariado virtual. De esta forma, el voluntario puede ejercer las tareas en una ubicación distinta a la sede de la organización. La traducción, la revisión de documentos o la actualización de la página web son algunas de las tareas que pueden llevar a cabo.

Casi dos millones


Pese a esta diversidad en el voluntariado, la mayoría de ellos se presentan como personas con capacidad de trabajo en equipo, con un compromiso de colaboración regular durante un periodo de tiempo concreto, con conocimientos básicos de las nuevas tecnologías y con una gran capacidad comunicativa.

Mayores y jóvenes, inmigrantes y autóctonos, presenciales o virtuales… Todos ellos forman parte de los más de 1.800.000 voluntarios que colaboran con 15.000 asociaciones. Estas cifras reflejan un crecimiento de las personas que se acercan a colaborar de manera altruista con alguna entidad, algo que, según el informe, requiere un “cambio en la gestión”. Y es que la mayoría de las organizaciones ha tenido que hacer un esfuerzo por adaptarse a la nueva situación en un contexto de cambio cultural y organizativo.