24 DE ENERO: DÍA INTERNACIONAL DE LA EDUCACIÓN

El 24 de enero fue establecido como día internacional de la educación por la Asamblea de las Naciones Unidas y desde Fundación PROCLADE nos sumamos a este evento.  No hace falta volver a remarcar la importancia fundamental de la educación como pilar de crecimiento, libertad, oportunidad y crecimiento como sociedad para las generaciones futuras. De hecho, la educación es un derecho humano fundamental y se recoge como objetivo número 4 en la Agenda de Desarrollo Sostenible. Es muy simple, sin educación no hay futuro. Y no se trata solo de aprender a leer o escribir. La educación también es el vehículo a través el cual compartimos valores como la solidaridad, el respeto, el amor hacia los demás; es la mejor medicina contra los discursos de odio, el racismo y la violencia.

Desde Fundación PROCLADE trabajamos para el logro de este objetivo tanto aquí en España, como a nivel internacional. Gracias a actividades de educación para la ciudadanía cooperamos con colegios e institutos para educar acerca de la diversidad, la solidaridad y el respeto. Concienciamos a niños y niñas sobre las desigualdades del mundo, entender sus causas y fomentar el espíritu crítico para que los alumnos y alumnas de hoy puedan ser en el futuro los protagonistas de la lucha contra la desigualdad, la guerra, el cambio climático y cualquier otra forma de violencia hacia el ambiente o hacia las personas.

Al mismo tiempo, contribuimos a disminuir la tasa de alfabetización que hay en el mundo a través de proyectos de cooperación internacional que apoyen la educación primaria. Hay que recordar que 244 millones de niños y jóvenes están sin escolarizar; 617 millones de niños y adolescentes no pueden leer ni tienen los conocimientos básicos de matemáticas. Son números muy elevados que nos ayudan a entender el trabajo que tenemos por delante todavía.

En este sentido, a lo largo del 2023 hemos llevado a cabo dos proyectos en República Democrática del Congo y en India. El primero, financiado por el Gobierno de Cantabria ha contribuido a que niños y niñas del barrio de Champ de Tirs, capital de Kinshasa, pudieran seguir acudiendo a la escuela gracias a la construcción de una escuela secundaria en el barrio. En la India, gracias al apoyo de la Junta de Castilla y León y al Ayuntamiento de Elda, hemos mejorado el internado de una escuela rural en el norte del país. Gracias a estas reformas el alumnado que reside en el internado tiene mejores infraestructura para vivir y estudiar a pesar de la lejanía de sus casas al centro escolar.

Hoy queremos recordar que el camino es largo pero estamos en la dirección correcta. Desde Fundación PROCLADE no dejaremos de luchar por este derecho fundamental.

Mario Pinucci, técnico de Cooperación al Desarrollo

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