Hoy 19 de noviembre se celebra el Día Mundial del Retrete. Lo que en un principio nos puede generar una pequeña sonrisa o parecernos algo sin importancia, para muchas regiones del mundo es uno de los principales problemas a los que se enfrentan día a día.

En este sentido, y como respuesta a la gran preocupación generada por el problema sanitario global que se produce por la falta de higiene y saneamiento a nivel mundial, hace 20 años se funda la World Toilet Organization. Unos años más tarde, en el 2013, ya la Asamblea General de la ONU hace oficial la celebración del Día Mundial del Retrete dentro de la resolución “Saneamiento para todos”, con la que pedían promover cambios y generar políticas que mejorasen las condiciones de acceso y uso del saneamiento para los grupos más desfavorecidos, así como acabar con la defecación al aire libre (6% de la población mundial actual – OMS, UNICEF, 2021).

Pese a los años de reivindicaciones, aún hoy la realidad es que el 46% de la población mundial vive sin acceso a un retrete limpio y seguro, lo que genera condiciones sanitarias desfavorables tales como que el 26% de la población consuma agua potable contaminada por heces (OMS/UNICEF, 2021), o que al día mueran 700 niños y niñas menores de 5 años por enfermedades diarreicas (UNICEF, 2021).

Desde 2015 Naciones Unidas focaliza sus esfuerzos por erradicar estos problemas con el ODS 6: Agua Limpia y Saneamiento, aunque en la India ya reconocían la gran importancia y el valor que conllevaba el uso del retrete para la sociedad con la construcción en 1992 del primer Museo del Inodoro en New Delhi (Sulabh International Museum Of Toilets).

Desde Fundación PROCLADE, llevamos mucho tiempo trabajando por contribuir con nuestro trabajo a la consecución de este ODS, buscando mejorar las condiciones sanitarias de las personas mediante los diversos proyectos de cooperación internacional que hemos llevado a cabo y seguimos ejecutando. Por ejemplo, actualmente estamos desarrollando un proyecto cofinanciado por la Junta de Castilla y León, el cual consiste fundamentalmente en la construcción de aseos para el colegio St. Andrew de Posenggagre en West Garo Hills (Meghalaya, India), de los que se podrán beneficiar, de momento, 342 niños y niñas de entre 4 y 13 años.

Este proyecto mejorará no solo el acceso a unas instalaciones de saneamiento adecuadas, saludables y seguras, sino que también aumentará la asistencia escolar entre las niñas, ya que se evitarán situaciones incómodas para ellas que hagan que no quieran asistir a la escuela.

De este modo, con esta y otras iniciativas desde Fundación PROCLADE seguimos lidiando cada día para que todo el mundo tenga acceso a sistemas de saneamiento adecuados y saludables, en esencia, a un retrete. Únicamente nos queda una cuestión pendiente por resolver: ¿el año que viene la sonrisa que nos saldrá será por la palabra retrete o por haber conseguido mejorar la vida de miles de personas?

Natalia Rodríguez Vinué
Alumna de prácticas en Fundación PROCLADE
(Máster de Cooperación Internacional de la Universidad de Comillas)