PROCLADE ARANDA Y CAMPAÑA MUNDIAL POR LA EDUCACIÓN


DIARIO DE BURGOS. Edición Ribera.
Jueves, 23 de abril de 2009

Todo el mundo a leer. En la víspera del Día del Libro, la ONG Fundación PROCLADE Aranda quiso acordarse de aquellas personas para las que un libro no es más que hojas encuadernadas, porque no saben leer. La comunidad educativa de los centros Claret y Vera Cruz se sumó a un acto público de sensibilización social contra el analfabetismo, acompañada por la edil arandina de Cultura. En torno a un libro gigante, la lectura de relatos desgranó los problemas a los que se enfrentan quienes no saber leer.

 

ESCOLARES ARANDINOS SE UNEN PARA DEFENDER EL DERECHO A LA EDUCACIÓN PARA TODO EL MUNDO.

Representantes de los centros Claret y Vera Cruz se sumaron a la
lectura simbólica de un libro con relatos contra el analfabetismo

La ONG Fundación Proclade Aranda organizó ayer un acto por la educación al que respondió parte de la sociedad educativa de la capital ribereña, incluidos alumnos, profesores y la concejala de Cultura y Educación del Ayuntamiento arandino, Mar Alcalde. El objetivo de la convocatoria era buscar la sensibilización de la sociedad hacia los problemas que supone el analfabetismo en la vida diaria de aquellos que no han tenido acceso a la educación.

Con la reivindicación de educación para todos y todas, el acto se desarrolló en la plaza Mayor con un libro gigante como protagonista. Los participantes, de los colegios Claret y Vera Cruz, fueron leyendo los relatos y cartas que en él estaban escritos, comenzando por la representación institucional. La edil de Educación del Ayuntamiento de la capital ribereña centró su intervención en resaltar la necesidad de que todo el mundo sepa leer. «Nunca es tarde para comenzar a leer, como nunca es tarde para comenzar a escribir, porque lo que para los escolares de nuestros colegios puede llegar a ser aburrido, para ellas, al no tener la oportunidad, seguramente les resulte apasionante», declamó Alcalde refiriéndose a aquellas personas que, a estas alturas del siglo XXI, aún no saben ni leer ni escribir.

Una representante del profesorado arandino puso voz a un relato
breve titulado Diario de un analfabeto, en el que quedaba muy patente la importancia de saber leer para la vida diaria. «Su vida no sería vida: se levantaría tarde o muy temprano porque no sabría descifrar los números del despertador, desayunaría chuletas o verduras porque no distinguiría las etiquetas de ningún producto alimenticio, quizá lo aliñaría con vinagre o ginebra, la calle e intentar llegar a cualquier destino sería un imposible porque carteles, señales, semáforos,… no existirían para él» fue enumerando hasta terminar la historia con un ejemplo de cooperación vecinal, ya que los que compartían edificio con este analfabeto se turnaron para ayudarle en las tareas más cotidianas, evitando desastres mayores.

Esta actividad es la continuación del trabajo que se viene haciendo desde PROCLADE Aranda, en los últimos tres años, con distintas actividades en el ámbito escolar para concienciar a la sociedad arandina de la importancia de que la educación llegue a todas las personas.