Mojarnos para construir un mundo más justo. Con esta sugerente invitación comenzaba el pasado viernes el Encuentro de Delegaciones PROCLADE 2015. Medio centenar de voluntarios nos reunimos en Zaragoza para conocer más sobre nuestro trabajo en alianzas con otros y cómo la Incidencia Política colorea estas relaciones. Una incidencia que es fundamental para mejorar la sociedad a través de propuestas que favorezcan unas relaciones Norte-Sur más justas.

Marta Burgo, coordinadora de la campaña de REDES ‘África cuestión de vida, cuestión debida’ fue la primera en recordarnos la importancia de trabajar con otros para conseguir objetivos comunes. Así, nos habló del trabajo que la Red de Entidades para el Desarrollo Solidario (REDES) viene realizando desde hace años y cómo es un buen ejemplo de cómo la unión hace la fuerza. Y es que fruto de esta alianza y de su reflexión sobre la incidencia política nacía en 2009 la campaña, centrada en mostrar un continente africano en positivo, con gran potencialidad de desarrollo. Además, Burgo nos ayudó a detectar diferentes formas de hacer incidencia política al alcance de nuestras delegaciones: exposiciones, charlas, conciertos, actos de calle…

De Incidencia Política y Social también habló Noemí García, técnica del Departamento de Incidencia de otras de las alianzas en las que está inmersa PROCLADE y que forma junto con PROYDE y SED. Una conferencia desde la que se nos animó a reflexionar sobre qué medidas podemos y queremos adoptar para consumir de forma más justa y sostenible. Reciclar y reutilizar, fomentar la banca ética, exigir otro sistema fiscal, aumentar el Comercio Justo, incidir en las empresas que no respetan los derechos humanos… fueron algunas de las ideas que aportamos desde los voluntarios.

Y precisamente sobre sostenibilidad se habló en la charla sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenibles, nuevas metas fijadas por Naciones Unidas de cara a 2030 y que tienen como objetivo mejorar el cuidado del medio ambiente y reducir las desigualdades tanto entre los países como dentro de las propias naciones. Un tema que sirvió para abrir un interesante debate sobre qué podemos hacer desde las delegaciones, a quién podemos exigir y sobre qué tenemos que sensibilizar.

Entre ponencia y ponencia, el fin de semana también nos ha regalado tiempo para disfrutar de la belleza de Zaragoza y reflexionar gracias a las canciones de Juan Carlos Prieto, que nos acompañó la noche del sábado y nos invitó a viajar con la mente a lugares donde queda mucho por trabajar e incidir. Tres días cargados de actividades, vidas compartidas, risas y reflexiones nos queda dar las gracias a los voluntarios de Zaragoza (doble agradecimiento por su calurosa acogida y su impecable organización), Segovia, Aranda, San Vicente de la Barquera, Madrid, Colmenar Viejo, Logroño, París y a nuestros compañeros de Elda. Unos días en los que también se ha echado de menos a aquellas delegaciones que no han podido estar presentes pero con las que compartimos ganas de seguir luchando por un mundo más justo para todos.