La tierra ha vuelto a temblar sin compasión, en esta ocasión en Ecuador. Un terremoto de 7,8 grados en la escala Richter en la costa norte del país ha dejado, al menos 272 muertos y más de 2.000 heridos. A ello se suma un número indeterminado de desaparecidos y miles de sueños rotos entre los escombros. Una de nuestras contrapartes en el país, Fundación ATASIM, nos cuenta que “el terremoto fue larguísimo y espeluznante” y que creyeron que el edificio se les venía encima. Y aunque en su zona no hay que lamentar daños personales, sí que se han derrumbado cientos de casas y edificios. “Ya acá se han organizado para enviar ayudas como alimento y ropa”.

También han corrido buena suerte los misioneros claretianos que trabajan en el país: desde Guayaquil han informado que todos se encuentran bien. El epicentro del seísmo ha tenido lugar en una población cercana a la misión que los claretianos tuvieron en Limones-Esmeraldas, pero de donde salieron hace ya más de un año. Además, informan que los templos, particularmente el del Cristo del Consuelo de Guayaquil, han sufrido daños significativos. Además, explican que es muy probable que en cuanto cesen las réplicas, que se cuentan por centenares) se empiece la retirada de escombros y techos desplomados.

Desde Fundación PROCLADE y Solidaridad y Misión mandamos un fuerte abrazo a Ecuador y a todas las personas afectadas. Además, seguimos en contacto para determinar la mejor manera de ayudar a reconstruir las zonas afectadas y recuperar la ilusión.