El pasado 14 de febrero se constituía formalmente la Asociación de Redes de Mercado Social de ámbito estatal. En su fundación estaban entidades como REAS Red de Redes, Coop57, Fundación Fiare, Ecologistas en Acción o el periódico Diagonal entre otros, así como los mercados sociales de Aragón, Euskadi, Navarra y Madrid. Entre todas ellas suman cifras nada desdeñables: más de 50.000 personas socias, 10.000 trabajadoras contratadas y más de 1.500 entidades que trabajan día a día en torno a la economía solidaria. Además comparten un objetivo: constituir una Cooperativa de Servicios del Mercado Social.

“Con esta iniciativa, se pretenden crear espacios de coordinación y cooperación entre redes y entidades que fomenten una producción y un consumo justo, ecológico, inclusivo, social y solidario”, explica Susana Ortega, del Mercado Social de Aragón, que apuesta por fomentar prácticas más justas y democráticas. Desde el de Madrid, Fernando Sabín añade que junto con estas empresas y entidades, también se da paso a “consumidores y consumidoras, individuales y colectivos”.

Y para conseguirlo, ya han puesto en marcha varias herramientas como la certificación participativa, monedas complementarias o puntos de distribución alternativos. “Con estas herramientas queremos entre todas, ayudar a crear nuevas empresas, productos o ramas de actividad donde ahora mismo la economía solidaria no se haya presente”, explica Clara Soler, de Fiare. En definitiva, un espacio de referencia de la economía social con valores y principios diferentes al de la economía capitalista.