Cuando empecé la carrera de Filología Inglesa en 2017, nunca me habría imaginado que terminaría haciendo unas prácticas de proyectos de sensibilización.

Hacer las prácticas en la Fundación PROCLADE me ha dado la oportunidad de conocer un campo completamente desconocido para mí hasta ahora. He aprendido desde cómo formular un proyecto desde cero, hasta su justificación, pasando por todo el trabajo que conlleva organizar las actividades que se llevan a cabo (organizar recetarios, llamar a colegios, hablar con universidades para poder reservar sus espacios,…). También he puesto en práctica conocimientos que adquirí en la carrera, como la traducción de textos audiovisuales o escritos; además de coger más confianza en el uso de Excel, una herramienta que prácticamente no había utilizado hasta el momento. Un aspecto que destaco de mis prácticas en PROCLADE es que me han dado la libertad de proponer mis ideas propias desde el primer día. Al mismo tiempo, no sólo me he formado en el departamento de sensibilización, sino que también he podido ver cómo se trabajan en los departamentos de cooperación, lo que significa que he aprendido cómo se formulan los proyectos que se realizan en terreno.

Asimismo, he podido ver de primera mano cómo de importante es que haya gente que se dedique a la cooperación y sensibilización. En un contexto donde parece que todos los recursos que tenemos se terminarán en 2030, da esperanza saber que hay personas que trabajan en analizar de manera crítica las situaciones a las que nos enfrentamos, para poder crear un mundo mejor. Además, es importante que haya personas que no sólo se dediquen a trabajar en terreno, algo que es esencial, sino que también acerquen las situaciones de desigualdad, marginación y pobreza (como las que viven las mujeres viudas de Tamil Nadu) a nuestra sociedad para que nos demos cuenta de todo el trabajo que queda aún por hacer.

De Fundación PROCLADE me llevo la importancia de trabajar desde la empatía, de ponerse en el lugar del otro, y de trabajar en equipo; cualidades que sé que el día de mañana me serán muy útiles en el mercado laboral. Cuatro años después de empezar la carrera, y a dos días de terminar mis prácticas, agradezco haberme arriesgado a mirar más allá de las opciones que tenía más a mano y haber decidido investigar el mundo de la cooperación.

Irene Barreras