“El futuro de las religiones depende de la capacidad que tengan para entenderse entre ellas, para aceptarse mutuamente”.  Estas son sólo algunas de las palabras que el obispo de Tánger, Santiago Agrelo, regaló a principios de diciembre a los asistentes al JOMI 2014, que en esta ocasión llevaba por título ‘Diálogo intercultural, diálogo interreligioso’. Pero lo cierto es que todo el encuentro fue un regalo en sí mismo: cincuenta personas de diferentes partes de España compartiendo experiencias misioneras y ganas de construir un mundo más justo aceptando y abrazando al otro. Todo en un marco inmejorable: Tánger, ciudad de entrada a Europa y África.

Y como de hablar se trataba el encuentro, qué mejor que hablen las experiencias allí vividas por los participantes del encuentro.  La primera es Chari Montalbán, voluntaria de Fundación PROCLADE

Este año, ha sido mi primer JOMI. Deciros, que este encuentro me ha hecho situarme, saber que no estamos solos, que desde otros lugares de España, hay personas de PROCLADE y la familia Claretiana con los mismos intereses que los nuestros, con muchísima sabiduría recogida a través de los años ( ¡y yo tanto que aprender!) Y con la certeza de saber que todos luchamos por alcanzar los mismos fines. Por intentar crear ‘un mundo más justo’.

He disfrutado muchísimo, sintiéndome agradecida por haber sido partícipe de escuchar de primera mano, cada una de las experiencias misioneras ‘vividas’ en verano y haber tenido la oportunidad de coincidir y conocer a otras personas con una verdadera formación para ayudarnos en nuestra labor diaria como voluntarios.

Me he vuelto a Madrid con un grato recuerdo y creo que con este encuentro, han conseguido que todas las personas que hemos asistido, volvamos planteándonos una serie de cuestiones para una posterior reflexión interior y que todo esto que vamos sembrando podamos verlo después reflejado en nuestro trabajo.  Que éste sea siempre un trabajo entregado y desinteresado tanto ‘allí’ como ‘aquí’.

Igual de satisfecha y agradecida por la experiencia se muestra otra de las voluntarias que tuvo la suerte de acudir al encuentro, Ángela Digón:

Allá por octubre recibimos la noticia de la posibilidad de ir a las Jornadas Misioneras, con este título tan sugerente ‘Diálogo intercultural e Interreligioso’ que sin duda, dan sentido a la palabra encuentro. Además, por si fuera poco, se celebraría en Tánger, lo que acentúa más la verdadera intención de ir en busca de otras culturas, religiones y personas. A pesar de la limitación de plazas, nuestros generosos compañeros, nos cedieron su lugar y por ello les estaré siempre agradecida.

El día 6 de diciembre a las ocho de la mañana estaba en la cubierta del Ferro hacia Tánger, justo al amanecer y solo pude pensar, emocionada, que realmente iba hacia una aventura interesante y maravillosa. Y la verdad, me adelanté, ya que superaron mis expectativas: voluntarios, misioneros y misioneras, franciscanas, ponentes, una española en el viaje, los marroquíes en el taxi, las gentes amables en el camino… Todos realmente buenas personas que hicieron que pasara algunos de mis mejores momentos de las jornadas.

Nuestra compañera Ángela también ha querido destacar algunos de los mejores momentos y frases compartidas durante este JOMI

  • En la primera ponencia Mohamed Serafi nos recordó que ‘la interculturalidad puede vivirse como un proceso de inmersión personal para perderse, repensarse y encontrar al otro, de forma que se pueda descubrir una verdad conjunta que englobe a todos’
  • Después vivimos un divertido y entrañable recibimiento de los niños y niñas del Hogar del Padre Lerchundi con la presentación de Eloy y María del Mar, excelente proyecto para atender a niños de la calle en cinco dimensiones: educativa, sanitaria, familiar, social y de ocio y tiempo libre. ¡Y un original Padre Nuestro!
  • También tuvimos espacio para compartir las experiencias de verano de los participantes, todas emotivas, interesantes y de gran valor humano.
  • En su conferencia, Auxi González decía: ‘la interculturalidad es una experiencia de apertura respetuosa al otro mediante el diálogo y la acogida, no impuesta sino replanteando la vida personal y social’; ‘como cristianos debemos poner a la persona en el centro’ .
  • Disfrutamos mucho de ña Eucaristía en la Catedral y posterior diálogo con D. Santiago Agrelo: ‘ En un lugar donde no se puede Evangelizar por ley, Evangelizar es necesariamente servir. Los destinatarios son los pobres’. ‘ La Iglesia evangeliza con la vida de sus fieles: con su presencia afable y respetuosa entre los musulmanes, escuchando, dejándose evangelizar, aprendiendo de los pobres’.
  • María José Venceslá de Inmigración en la Misión Católica de Tánger nos habló de sus actividades, imprescindibles en la promoción del respeto a los Derechos Humanos para los inmigrantes. De una de esas actividades surgió el grupo musical Mwinda que amenizó la velada después de cenar, impresionante grupo formado por dos senegaleses, un marroquí y un guineano, que realmente lo hacen muy bien.
  • Y las risas, convivencia, colaboración, durante las comidas, salidas, veladas y oraciones… En definitiva ¡Magnifico!