Fundación PROCLADE continúa su colaboración en Haití dentro del Plan integral de Rehabilitación y Reconstrucción integrado en la campaña de emergencia reactivada en enero de 2010 tras el fatídico terremoto del 12 de enero. Son muchos los proyectos que se han ejecutado tras el seísmo y muchos también los que siguen en ejecución. Sin embargo, lo que en un primer momento consistía en atender bienes de primera necesidad, ahora se está expandiendo en un plan integral de reconstrucción de la zona afectada donde tiene presencia Fundación PROCLADE, que incluye una labor de sensibilización y capacitación en aras a lograr un desarrollo y transformación social.

Actualmente se siguen reconstruyendo tramos de carreteras en Puerto Príncipe que quedaron muy dañados y que impedían el tráfico comercial entre la capital y zonas periféricas. Ya se han terminado 4 tramos de carreteras muy transitadas y cuyo estado antes de la reparación dificultaba la comercialización y traslado de mercancías a la zona. Están reparando un quinto tramo que facilitará la vida a muchos haitianos tanto residentes de la zona como comerciantes de otras zonas que se trasladan diariamente por trabajo.

También se siguen reconstruyendo en Puerto Príncipe, tanto en el barrio de Nazón como otros colindantes muy dañados por el terremoto, viviendas para las familias que perdieron todo, son 24 viviendas las que se han levantado hasta el momento permitiendo a unas 200 personas volver a tener una vivienda digna.

Además se ha logrado dotar al barrio de Nazón, uno de los más poblados y dañados de la capital, con sanitarios, duchas y un tanque de agua reparado que permita abastecer de agua potable a la zona. Y ahora se ha comenzado un proyecto que permitirá transformar una zona abandonada y sucia en un mercado local con una plaza pública.

Asimismo, se han organizado en una asociación vecinal local llamada MODECO/N (Movimiento para el Desarrollo de Coquillot/Nazón) que permite organizar el trabajo de reconstrucción en su zona y que todos se impliquen de una u otra forma.

Otro factor esencial es la capacitación de los habitantes de la zona para impulsar el desarrollo local, conseguir trabajos dignos y capacitar a líderes comunitarios para lograr una organización comunitaria; para ello se ha construido un centro cívico multiusos junto a la Parroquia de los Misioneros Claretianos que permitirá impartir formación de distinto tipo para jóvenes, mujeres, adultos.

Muchos fueron también los desplazados que huyeron a la frontera con República Dominicana tras el terremoto. Allá, en Fonds Parisien, Fundación PROCLADE está colaborando con las Hermanas Carmelitas de la Caridad Vedrunas, así como con los Misioneros Claretianos en Jimaní, ya al otro lado de la frontera. En Fonds Parisien se ha llevado a cabo un proyecto educativo de Rincones Pedagógicos con huérfanos del terremoto, construcción de un comedor infantil, construcción de un tanque y sistema potabilizador de agua, así como adaptación del colegio existente.

La tarea a realizar es grande y son muchos los proyectos pendientes dentro del Plan Integral de Reconstrucción de Haití pero ya se pueden ver las sonrisas en los semblantes de los supervivientes a la catástrofe y el sentimiento de satisfacción y esperanza a la vista del trabajo realizado