Cuando más de 600 rebeldes del Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN) atacaron la ciudad histórica y colonial de Zamboanga el pasado mes de septiembre de 2013, Peace Advocates Zamboanga (PAZ) fue la primera organización local de la sociedad civil para mediar por un inmediato y pacífico fin del enfrentamiento entre los rebeldes islámicos y las fuerzas militares del gobierno de Filipinas. Un equipo compuesto por varios líderes de la comunidad puso en marcha una negociación de cese el fuego humanitario entre los atacantes y el gobierno local y nacional, con ayuda de líderes religiosos cristianos y musulmanes. La intervención fracasó cuando el presidente Aquino ordenó un ataque militar en toda regla contra los rebeldes, que se prolongó durante tres semanas, destruyendo miles de casas y comunidades enteras, la muerte de cientos de militares, civiles y rebeldes, e innumerables familias desplazadas malviviendo en campos de refugiados hasta estos días, después de un año .Este acto de mediación es un ejemplo de cómo PAZ se ha convertido en una organización consolidada y reconocida por su empeño por consolidar la paz en la región amenazada siempre por los conflictos históricos en esta región de Mindanao al sur de Filipinas. 

PAZ trabaja en estrecha colaboración con el Movimiento Interreligioso de Solidaridad para la Paz, también organizado por el P. Angel Calvo, CMF, en un proceso de dialogo y organización conjunta sobre los problemas que afectan mayoritariamente a las diversas comunidades cristianas y musulmanas que viven en la zona de Zamboanga y Basilan, se analizan y discuten los temas de actualidad, los problemas de seguridad, de violación de derechos humanos, las implicaciones del proceso de paz y se buscan soluciones conjuntas. Una de las realizaciones del trabajo de PAZ es la educación para la paz, trabajando con todos los colegios de la ciudad integrando la cultura de la paz con el currículo normal de educación nacional. También capacitando a las comunidades locales para elaborar un plan de desarrollo y de paz, la gobernanza de la paz a nivel comunitario teniendo muy en cuenta la cuestión de genero y los derechos humanos.

Una de sus actividades más visibles en estos años ha sido la celebración anual de una Semana de la Paz invitando a todos los sectores de la comunidad a expresar públicamente su apoyo contra la violencia, la guerra y el terrorismo. Hoy, veinte años más tarde, esta celebración de la Semana de la Paz en Mindanao continúa no sólo en la ciudad sino en todo el país y sobre todo en la región de Mindanao donde todavía existen grupos musulmanes rebeldes luchando por sus reivindicaciones culturales de independencia. Un trabajo en red con líderes de la sociedad religiosa y civil de Mindanao, las negociaciones de paz entre el gobierno y los rebeldes musulmanes del MNLF y ahora del MILF.

PAZ es también uno de los tres socios de organizaciones no gubernamentales del consorcio de ZABIDA (Zamboanga-Basilan Integrated Development Alliance) que se formó con un programa de Manos Unidas y Cooperación Española y que sigue iimplementando programas de desarrollo y paz en la zona de Basilan y Zamboanga: la conservación del medio ambiente y la agricultura sostenible, las ayudas a familias pobres en medios de vida con viviendas y micro-creditos, sistemas de agua de las comunidades rurales, los servicios sociales básicos para la salud, las mujeres, los niños y los jóvenes, la capacitación de medios de vida, la organización comunitaria, hogares para niños de la calle y victimas de la trata , y en general la capacitación de una gobernanza participativa para la paz y el desarrollo socio-económico. PAZ ha suministrado los elementos morales y educativos necesarios por estos esfuerzos de acuerdo a un paradigma holístico de la “seguridad humana”, hasta el punto de trabajar en estrecha colaboración con los organismos militares y policiales. Actualmente junto con ZABIDA esta capacitando a unos 400 jóvenes de la población mas necesitada sobre la paz y la solidaridad interreligiosa para reforzar sus aprendizajes en la educación y capacidad de subsistencia informales.

Artículo enviado desde Filipinas por Ángel Calvo