El último informe del Banco Africano de Desarrollo (BAD) ofrece datos actualizados de la realidad africana. Crece el ingreso medio por habitante, se reduce el tiempo en crear una empresa y los costes de la operación. Unos 350 millones de personas viven con entre dos y 20 dólares al día y se ha reducido en un 14% en los últimos 13 años la población que vive bajo el umbral de la pobreza extrema. Un tercio de los países del continente crecen a más de un 6% y los países ganan puestos en los mercados internacionales de la exportación. Mejoran las infraestructuras, pero sigue siendo una necesidad una fuerte inversión en este área. África crece, pero el Banco Africano de Desarrollo advierte: El reto será hacer frente a la desigualdad permanente para que todos los africanos puedan beneficiarse de este crecimiento económico.

África sigue siendo el continente cuyos países tienen la media de crecimiento porcentual de su economía más grande del planeta. Crece la economía que producen sus países. Y lo hace sin respiro, según el Banco Africano de Desarrollo. Según los datos ofrecidos por el último informe hecho público por la entidad económica africana, un tercio de los países del continente tienen una tasa de crecimiento de su Producto Interior Bruto de más del 6%. Además, como dato aportan que los costes de creación de una empresa se han reducido en un 66%, de media, en los últimos siete años, mientras que el tiempo que se tarda en poner en marcha un negocio se ha reducido a la mitad.

Según los datos que tiene el Banco Africano de Desarrollo en su poder, unos 350 millones de africanos viven con entre 2 y 20 dólares al día. Este colectivo es lo que el BAD curiosamente denomina “clase media del continente”. Por debajo de este bajo umbral de pobreza, sin embargo, sigue viviendo el 39% de los habitantes de los países africanos, en situación de pobreza extrema. Todas las organizaciones sociales coinciden en que la pobreza sigue causando muertes y su reducción es demasiado lenta para los recursos disponibles.

El Producto Interior Bruto del continente per cápita alcanzó los 953 dólares por persona, mientras que también se encuentra un buen dato al analizar el número de países cuyos ingresos medios por ciudadano creció con respecto al año anterior. El Banco Africano para el Desarrollo, como no podía ser de otra forma, indicó que el crecimiento “fue impulsado por el sector privado, gracias a una mejora en la gobernanza económica y un mejor clima para los negocios en el continente”, hechos todos en lo que algo tendrá que ver el sector público y el fortalecimiento de los Estados.

La tasa de inversión extranjera se ha quintuplicado en los últimos doce años y el BAD rescata que, para que en el futuro se pueda seguir la misma senda, hay que mejorar el acceso a la financiación y la calidad de las infraestructuras, con lo que se mejorará la competitividad global de África.

Resulta interesante del informe presentado la insistencia en que el comercio entre los países africanos debe formar parte de los motores principales en el crecimiento económico. “África invierte actualmente sólo el 4% de su PIB colectivo en infraestructura, en comparación con el 14% de China”, señalaba el informe para destacar la necesidad que, entienden, hay de construir más y mejores infraestructuras públicas.

El reto será hacer frente a la desigualdad permanente para que todos los africanos, incluidos los que viven en comunidades rurales aisladas, determinados barrios, y los Estados frágiles sean capaces de beneficiarse de este crecimiento económico”, añadía un párrafo revelador de la compleja situación que vive el continente africano entre el crecimiento y la desigualdad.  Una desigualdad a la que hay que hacer frente, porque la economía seguirá creciendola población seguirá creciendo y habrá que arreglar el vagón con el tren a mucha velocidad.

(Noticia sacada de la página de la Campaña ‘África, cuestión de vida, cuestión debida)