La comunidad rural de Nepal, ubicada al oeste de Haití, enfrenta importantes desafíos en materia de acceso a alimentos y sostenibilidad de los sistemas productivos locales. En este contexto, hemos realizado un proyecto desarrollo comunitario con el apoyo de la Junta de Castilla la Mancha, orientado a fortalecer la soberanía alimentaria de las familias, con un enfoque de equidad de género.
La iniciativa beneficia directamente a 420 familias de la comunidad, promoviendo mejoras en la producción, el acceso y la disponibilidad de alimentos mediante prácticas agroecológicas adaptadas al entorno local. El objetivo general del proyecto es garantizar la soberanía alimentaria a través de la participación activa de las mujeres y las familias, reforzando tanto los conocimientos técnicos como la organización comunitaria.
A lo largo del proyecto, se ha impulsado la formación de 50 personas promotoras comunitarias, de las cuales al menos el 60 % son mujeres, quienes reciben capacitación en agroecología, ganadería, soberanía alimentaria y comercialización. Estas personas actúan como agentes multiplicadores, transmitiendo los conocimientos adquiridos al resto de la comunidad y fortaleciendo las capacidades locales.
Como parte de la estrategia práctica del proyecto, se crean espacios demostrativos de producción agroecológica, gestionados de manera colectiva. Estos espacios funcionan como centros de aprendizaje y experimentación, donde se aplican técnicas sostenibles de cultivo y manejo ganadero, contribuyendo a la diversificación de la dieta y al incremento de la producción local de alimentos.
El proyecto incorpora un enfoque de género transversal, promoviendo la participación activa de las mujeres en los procesos de formación, gestión y toma de decisiones. Como resultado, al menos el 50 % de las mujeres participantes manifiestan una mejora en su autonomía económica, social y en su capacidad de participación comunitaria al finalizar la intervención.
Además, se ha establecido un comité de gestión comunitaria, encargado de la coordinación de los espacios productivos y de la organización de la producción y distribución de alimentos. Este comité está integrado mayoritariamente por personas de la comunidad, garantizando la sostenibilidad de las acciones una vez finalizado el acompañamiento técnico del proyecto.
La iniciativa contempla mecanismos de seguimiento y evaluación participativa, que incluyen informes técnicos, registros de asistencia y espacios de retroalimentación comunitaria. Estos mecanismos permiten identificar riesgos, como condiciones climáticas adversas o limitaciones en la participación, y aplicar medidas correctivas oportunas para asegurar el cumplimiento de los objetivos.
En conjunto, este proyecto representa un paso significativo hacia la mejora de las condiciones de vida de las familias rurales de Nepal, Haití. Al combinar participación comunitaria, formación técnica y enfoque de género, se fortalece la resiliencia local y se avanza de manera concreta hacia un modelo de soberanía alimentaria sostenible e inclusivo.
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