El proyecto ha fortalecido  las estructuras asociativas de mujeres en la Sabana de Bogotá,  Departamento de Cundinamarca, Municipios de Manizales y Villamaría, Departamento de Caldas; y Santa Rosa, Departamento de Risaralda,  así como sus vínculos con otras organizaciones comunitarias y barriales ya existentes, de cara a aumentar su incidencia en la resolución de los problemas socioeconómicos que afectan a las mujeres y a la población en general, así como disminuir el índice de violencia intrafamiliar existente en estas zonas. Se prevé beneficiar directamente a 560 mujeres.

Para ello, se han  trabajado los aspectos educativos relacionados con el empoderamiento de la mujer, como autoestima, raíces culturales, género y valores, participación política, así como capacitación técnica-administrativa, en temas como contabilidad y mercadeo. Estos temas se han abordado en  talleres y encuentros, y han contado con material de apoyo escrito para permitir una mayor difusión de su contenido.

Este proyecto también ha tenido un gran impacto socioeconómico al poner en funcionamiento un fondo rotatorio por el que muchas de las mujeres se han beneficiado de micro proyectos productivos y de comercialización, que les ha complementado su aumento de autoestima y su propia percepción como entes sociales independientes y capaces de autogestionarse social y económicamente.