El  10 de mayo celebramos el Día del Comercio Justo, una efeméride que se celebra ya en más de 50 países. Y es que el comercio justo, debe ser una cuestión a tener cada día más en cuenta en nuestras vidas. La necesidad de celebrar este día a nivel mundial, es denunciar las situaciones extremas que se viven en muchos países productores de alimentos y productos, llegando incluso a la esclavitud infantil en muchos de ellos.

Este año, la conmemoración de este día, va unida al chocolate. Este producto será el protagonista de la reivindicación de esta campaña.La presidenta de la Coordinadora Estata de Comercio Justo, Mercedes García, ha asegurado que “si el mercado del cacao fuera una economía, sería la sexuagésima más grande del mundo”, pues 100.000 millones de dólares se generan con la venta de este dulce. Sin embargo, detrás de esa cifra, se encuentran situaciones de explotación laboral extrema, pues en África Occidental, por ejemplo, poco de esa cifra les repercute a los agricultores, que tendrían que cobrar hasta 10 veces más, para salir de la pobreza.

Un mayor problema viene de la explotación infantil que se está llevando a cabo en esta tremenda industria. Solo en esa región del plantea, 284.000 niños trabajan en el cacao y más de 12.000 lo hacen en condiciones de esclavitud con jornadas de hasta 12 horas. Por ello, días como los de esta festividad, son tan importantes para concienciarnos a toda la población de esta grave situación, a la que todos contribuimos con el consumo del chocolate.

El 60% de la facturación del dulce, está en manos de un oligopolio de 5 grandes empresas, las cuales se comprometieron a erradicar estas prácticas de explotación, que al final, han postergado hasta el año 2020. El Comercio Justo del cacao representa un 1% de la producción mundial (unas 40.000 toneladas de granos de cacao), en el que el trabajo es digno, con un salario adecuado y en condiciones laborales dignas que no recurren a la explotación.

Con la celebración de esta jornada, luchamos y mantenemos la esperanza de que un día, no muy lejano, este 1% se convierta en un 100%, y que se extinga completamente la explotación laboral y la esclavitud infantil en estos países y en este tipo de industrias, no solo en la del cacao.