En Fundación PROCLADE estamos concienciados para contribuir, en todo lo que esté en nuestra mano, en favor de la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático. Por esta razón, hoy queremos dedicar un artículo al día mundial del Medio Ambiente, celebrado en el día de ayer. Una conmemoración clave para trasladar la importancia de cuidar nuestros entornos naturales para garantizar la salud de todos los seres humanos que habitamos el planeta.

Cada 5 de junio se conmemora este día, y el de 2022 es uno especialmente señalado. Y es que se cumplen 50 años de la designación de este día en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano en Estocolmo, conocida comúnmente como la Cumbre de la Tierra. Fue entonces cuando nació el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), órgano que, a día de hoy, continúa siendo la máxima autoridad ambiental en el mundo. En esta ocasión, también Suecia acogerá la conferencia Estocolmo+50: un planeta sano para la prosperidad de todos, nuestra responsabilidad, nuestra oportunidad. Una reunión internacional que no solo conmemora el medio siglo, sino que pretende acelerar la implementación de la Agenda 2030 y lograr una recuperación sostenible de la COVID-19. Sin duda, una oportunidad perfecta para unir en esta tarea tan importante a toda la comunidad internacional.

Cierto es que en 1972 la concienciación sobre la necesidad de salvaguardar nuestro planeta no era la que es hoy. Pero conviene reflexionar por qué se convocó una reunión a nivel mundial para hablar del problema ambiental, y medio siglo después nos situamos en un punto fatídico, en una delgada línea entre el mantenimiento de nuestros recursos naturales y el colapso total. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son una clara muestra de lo imprescindible que se hace tomarnos este tema muy en serio. Si no le ponemos remedio, en diez años el daño a nuestro único hogar puede ser irreversible. Y ese es precisamente el lema que se ha escogido para este año: “Una sola Tierra”, una consigna que pone de manifiesto la necesidad de vivir de forma sostenible, a través de cambios notables que sean impulsados por políticas públicas a nivel internacional, pero igual de importante, mediante los actos de nuestro día a día, que nos guíen hacia estilos de vida más limpios y ecológicos, siempre teniendo en mente que nuestra forma de actuar ha de estar en armonía con la naturaleza, fuente de vida sin la que todo lo que conocemos carecería de sentido.

En Fundación PROCLADE apostamos por el por el desarrollo sostenible en todos los proyectos de cooperación que desarrollamos, de modo que se puedan satisfacer las necesidades del presente sin comprometer las de generaciones futuras. Un ejemplo es el proyecto llamado Contribuyendo al Derecho Humano al agua potable y saneamiento para 415 niñas y 569 niños tribales de 6 a 17 años de la aldea de Basmata, Distrito de Dumka, estado de Jharkhand, India. Financiado por Diputación de Valladolid y Ayuntamiento de Castrillón, ha consistido en la creación de un depósito para almacenar aguas pluviales que funciona a través de placas solares, diseñado teniendo en cuenta el medio ambiente, optando por las medidas que menos impacto negativo puedan producir en el entorno y que mejor ayuden a gestionar el recurso hídrico tan limitado en la zona.  Además, se realizaron talleres formativos para la adecuada gestión y uso responsable del agua.

Nacho Romero – Base Social y Campañas