Hay informaciones de combates en zonas remotas y muchas personas siguen aún fuera de sus hogares, pero para la mayoría de la gente, la vida continúa, aunque con dificultades. Hace dos días, el Ministro de Defensa informó de lo siguiente: Kuol Manyang Juuk, un miembro del partido gobernante de Sudán del Sur y el Ministro de Defensa, decía que la gente está cansada de la guerra y no hay ‘ninguna razón ‘ para seguir luchando simplemente por el poder y la posición. De esta guerra “el pueblo de Sudán del Sur está cansado de ella”, defiende..

Creo que muchos estarán de acuerdo con él, pero se ha hecho evidente que una vez que se inicia una guerra, es difícil de detener. La guerra trae la oportunidad de saquear, destrozar y destruir. Sí, las guerras pueden crear héroes, pero con mayor frecuencia la guerra saca lo peor de la naturaleza humana. La hermandad común de la humanidad se olvida y el soldado del otro bando ya no es humano, es sólo un problema que hay que eliminar. Eventualmente, sin embargo, muchas personas se ven afectadas por las muertes entre sus familias que crean viudas de guerra y hogares sin padres. La gente está cansada de la guerra – en ambos lados del conflicto-. Pero hay otra cara de esta situación en la que, contra todo pronóstico, algunos logros están ocurriendo.

¡A estudiar!

Recientemente, asistí a la graduación de quince hombres y dos mujeres que completaron el cuarto y último año de su programa de formación de profesores en Rumbek . Nuestros tres tutores de Solidaridad eran voluntarios a corto plazo que vinieron de Australia. Los estudiantes de pedagogía de tercer año dejaron su mensaje muy claro: “Por favor tengamos los mismos tutores el próximo año.” No hay duda de que los maestros recuerdan y aprecian a sus acompañantes. Se crea un sentido de pertenencia y aceptación. Por supuesto, hubo muchos discursos, como es normal en Sudán del Sur. Cuando uno de los oradores preguntó quién venía de Rumbek , Mapourdit, Cueibet etc, me sorprendió ver que las dos principales tribus Dinka en ese estado -enemigos tradicionales- fueron fuertemente representadas. De hecho, casi cada semana se puede leer acerca de matanzas en el área de Rumbek, un grupo tribal contra el otro; pero en esta clase los miembros de las dos tribus no son enemigos. Son amigos de verdad. Más allá de los aspectos de desarrollo académico y profesional de la formación, el programa ha sido un continuo foro para la paz y la reconciliación. Estamos aquí para trabajar con paciencia contra viento y marea.

También estuve en Rumbek para la reunión de la junta del Colegio de Chicas de Secundaria Loreto. Loreto ha crecido rápidamente para ser una escuela de 184 niñas procedentes de muchas partes del sur de Sudán, incluyendo niñas de las dos tribus Dinka opuestas. Las chicas viven y aprenden juntas pacíficamente. Junto con la obtención de los resultados de los exámenes más importantes de Sudán del Sur, las niñas alcanzan un aplomo y confianza en sí mismas enorme. La nueva generación de mujeres jóvenes se encamina en la construcción de un mundo más pacífico y próspero en el Sur de Sudán. El primer viernes de Cuaresma, me uní a las Hermanas de Loreto para las Estaciones de la Cruz a lo largo de este camino. El único aspecto triste a la historia de Loreto es el gran número de chicas jóvenes que solicitan plaza y no pueden conseguirla. En muy poco tiempo, los padres han llegado a reconocer el valor de una educación de calidad.

 

Sí, hay a menudo disparos y ocasionales asesinatos sólo a unos pocos kilómetros de la escuela; pero la escuela es vista como un santuario de alguna manera, fuera del alcance de los conflictos tradicionales. Contra todo pronóstico, se ha convertido en un faro trayendo esperanza futura de esta nación. Nuestra formación inicial de los docentes ha comenzado de nuevo en Yambio con 107 estudiantes de todas partes del sur de Sudán y en las montañas de Nuba . Hay otros 91 estudiantes residentes que estudian para ser enfermeras en nuestro Instituto de Capacitación en Salud en Wau (incluyendo dos graduados de Loreto ). Esto son ejemplos de situaciones en las que se está superando las divisiones y rivalidades tradicionales, se forman nuevas amistades y un futuro más solidario y pacífico para Sudán del Sur está en génesis. Contra viento y marea, estas instituciones y programas educativos están construyendo un futuro para este nuevo país. ¡Gracias a todos los que están dispuestos a mejorar las probabilidades de que eso ocurra por su don de tiempo, talentos o apoyo financiero!