Con este proyecto se ha construido un espacio de formación integral e interdisciplinar que permite continuar los proyectos formativos que quedaron inconclusos con el terremoto del 12 de enero del 2010. A partir de esta fecha las organizaciones que trabajan en los medios populares no tienen un lugar donde poder editar cursos, realizar encuentros, brindar formación.

Los principales beneficiarios de este proyecto son las clases más desfavorecidas del pueblo Haitiano con quienes trabajan las congregaciones. Sin un proceso permanente de formación la reconstrucción de Haití no podrá llevarse a cabo y seguirá siendo un pueblo pobre, dependiente del exterior al que se ha llamado “cementerio de proyectos.”

Nuestra experiencia nos dice que: una adecuada formación con metodología de educación popular, participativa, con valores y que despierte la importancia de la cultura del pueblo produce frutos, cambios de mentalidad que impactan en la sociedad.