Desde Sudán del Sur nos llega esta carta del Hermano Bill

“A pesar de las dificultades y desafíos que enfrentan, las comunidades afectadas por la guerra muestran una resiliencia extraordinaria. Esto, junto con su fe, les ayuda a hacer frente a las luchas cotidianas”. Palabras del misionero comboniano brasileño Fr Raimundo que ilustran la extraordinaria capacidad de la gente de Sudán del Sur para encontrar la alegría donde muchos de nosotros sólo vemos la miseria.

La gente de aquí sueña con la paz, pero hay muchos obstáculos que superar. Una cuestión fundamental es la ley y el orden. Ya no viajamos en algunas carreteras entre pueblos que antes se consideraban seguras. Mientras que antes casi todos nuestros estudiantes viajaban por carretera, la frecuencia de las emboscadas lo ha convertido en demasiado peligroso. Sólo unos pocos días antes de Navidad, nuestra casa en Yambio fue invadida por cinco ladrones armados, lo que se convirtió en noticia internacional. Un hecho que además nos obligó a cancelar el programa de ocho semanas que habíamos planeado para enero y febrero. Los habitantes locales han expresado ya su indignación y un fuerte apoyo: está muy claro que nos quieren allí. Desafortunadamente, después de un par de semanas tranquilas, hubo más violencia en Yambio durante unos días. Ahora ha vuelto la calma de nuevo y planeamos comenzar las clases el 14 de marzo. Evidentemente, necesitamos condiciones relativamente estables antes de traer a estudiantes de nuevo a la escuela.

En nuestro instituto de la salud, un número récord de estudiantes (109) se encuentran ahora en la residencia de estudiantes de enfermería. Es una pena que se sientan más seguros en nuestras instalaciones que en sus casas. Pero seguimos preocupados por su familia. (…).

Al final del año pasado, la moneda de Sudán del Sur fue oficialmente devaluada, algo que, desafortunadamente no ha resuelto los problemas económicos. No se trata sólo de una gran escasez de dólares. El actual bajo precio del petróleo y los costes de la guerra han tenido un efecto devastador en la economía del país. Sudán del Sur no tiene industria ni turismo: realmente sólo Naciones Unidas y las ONGs están trayendo dólares al país. De hecho, algunas empresas locales que necesitan comprar sus materias primas fuera del país, se van a la quiebra. “Los productores, a diferencia de los comerciantes, están en una posición particularmente difícil debido a que Sudán es una economía de importación, lo que significa que requieren divisas para hacer sus compras en el extranjero”.

La semana pasada era la fecha límite para el establecimiento de un gobierno de transición en el país. Pero esto no ha sucedido. ¿Sucederá? Yo creo que sí, con el tiempo (…)