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FORTALECIMIENTO DE ATENCIÓN PRIMARIA EN DISPENSARIO DE RIVERA HERNÁNDEZ

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País: 
Honduras
Lugar: 
Rivera Hernández. San Pedro Sula. Dto. Cortés
Contraparte: 
Obispado de San Pedro Sula
Coste: 
277.363,50€
Estado del proyecto: 
Ejecutado
Cofinanciadores: 
Beneficiarios
Contraparte local
Manos Unidas
Fundación PROCLADE
Año inicio: 
2011
Año fin: 
2012

MEJORAR LA COBERTURA SANITARIA MEDIANTE EL FORTALECIMIENTO DE LA ATENCIÓN PRIMARIA EN UN DISPENSARIO Y DE LA SALUD PREVENTIVA MEDIANTE CAPACITACIÓN DE AGENTES DE SALUD, EN RIVERA HERNÁNDEZ-SAN PEDRO SULA

Este Proyecto pretendía mejorar la calidad de vida y la atención sanitaria de la población del Sector Rivera Hernández, en San Pedro Sula (Honduras) a partir de servicios de salud que se enmarcan dentro de la línea de las demandas y necesidades de la población y que el Estado de Honduras en este Sector aún no cubre. Este proyecto ya ofrece servicios completos de salud primaria a la población y se ha logrado fortalecer la atención sanitaria primaria a través de una red de salud comunitaria en el Sector Rivera Hernández.

Ello se ha logrado mediante la formación de agentes comunitarios o sociales de salud (conocidos como ACS) en las distintas comunidades locales (12 comunidades), así como en el propio Dispensario Padre Claret gestionado por el Obispado de San Pedro Sula y los Misioneros Claretianos. Esta formación de agentes comunitarios de salud-ACS y la elaboración de un Plan Anual de Formación y Capacitación en Salud Preventiva están permitiendo formar a líderes que luego realicen campañas masivas a las 12 comunidades del sector Rivera Hernández con el Plan de Capacitación en Salud Preventiva.

Los servicios prestados han sido consultas diarias y de jornadas periódicas sobre distintas especialidades médicas (pediatría, dermatología, geriatría, odontología, ginecología, nutrición, primeros auxilios), así como análisis clínicos y dispensario de medicamentos, y se ha dirigido a los grupos humanos más vulnerables y con mayor necesidad de una salud integral (niños, mujeres –jóvenes y adultas- y ancianos), a quienes no les es posible acceder a este tipo de atención sanitaria.

Las mujeres además padecen la violencia sexual por lo que se hace imprescindible formación a la población en salud preventiva sexual; y también a otros niveles como son: nutrición básica y nutrición adaptada a la infancia, embarazadas y tercera edad; educación sanitaria básica; prevención y control de enfermedades infecciosas-prevención del SIDA; educación sexual; infecciones, condiciones de higiene y salubridad; medicina natural.