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BOLSAS ESCOLARES PARA ESCUELAS DE BARRIOS MARGINALES

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País: 
Honduras
Lugar: 
Barrios marginales del Departamento de Cortés
Contraparte: 
Cáritas Diocesana de San Pedro Sula.
Estado del proyecto: 
Ejecutado
Cofinanciadores: 
D. José Mª Bernal
Colegios Claret de Aranda, Segovia y Madrid
Fundación Proclade
Año inicio: 
2002
Año fin: 
2002

Material aportado al proyecto: Un contenedor completo de material escolar (10.800 Kgr)



En San Pedro Sula, la ciudad industrial del país y segunda en habitantes, y en todo el Departamento de Cortés existe un porcentaje muy alto de barrios marginales. En estos barrios algunos problemas son acuciantes, como la gran cantidad de hogares cuya cabeza de familia es la mujer y en la que los restantes miembros son un alto número de niños/as. Estas mujeres son las que en situación de pobreza o de pobreza extrema tienen que sacar adelante a sus hijos/as y estos/as en la medida que crecen tienen que cuidar de sus hermanos/as y/o trabajar para ayudar a que la familia pueda comer y subsistir.

Las mujeres son en su mayoría madres solteras o abandonadas, analfabetas o que no han completado su educación primaria, por tener que trabajar o tener un embarazo cuando eran todavía adolescentes y por tanto sólo pueden realizar trabajos en el sector informal de la economía, con una larga jornada y baja remuneración económica. Los trabajos en los que se suelen emplear son como vendedoras ambulantes y/o lavanderas de ropa ajena. Esta situación de las madres hace que se vean obligadas a dejar a los niños/as prácticamente abandonados/as durante todo el día o al cuidado de algún hermanito/a mayor, si tienen, en la casa (champita), una construcción de paredes de cartón, maderas, plásticos... con tejados de zinc o en el mejor de los casos de paredes de bloques de cemento, casi todas de una sola pieza.

Los/as niños/as presentan por tanto un alto índice de desnutrición, de falta de higiene y se registra una tasa alta de mortalidad infantil, además de un abandono afectivo ya que a la madre le es imposible atenderles en este y en cualquier otro sentido en el poco tiempo que pasa en la casa. A esta situación de pobreza se añade el que muchas escuelas no pueden proporcionar el material mínimo a sus alumnos: papel, lapiceros, pinturas... Los propios niños tienen que llevar su propio material escolar a la escuela. Esto no es posible para muchos de ellos... y como no tienen el material necesario no van a la escuela... Con este proyecto se ha procurado proporcionar material escolar básico a unos 1.500 niños para que puedan asistir a la escuela. En mucho casos la ayuda ha sido por medio de la “bolsa escolar” que desde allá se solicitaba: “Una mochila (macuto) para llevar las cosas al colegio, Cuadernos (5 unidades). Lapiceros y bolígrafos (2 unidades de cada), Regla (1 unidad), Compás (1 unidad), Sacapuntas y gomas, Pinturas de colores (una caja de 12 pinturas), Libro o cuento infantil para colorear (2 unidades), Cuaderno para dibujar (1 unidad), Un libro de lectura infantil (“Lo de los libros es sumamente importante, ya que en nuestro país no existe habito de lectura, las bibliotecas son escasas y muchos jóvenes acaban sus estudios de secundaria sin haber leído NUNCA un libro”)