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SEGURIDAD ALIMENTARIA Y ALTERNATIVAS SOCIOECONÓMICAS DE MUJERES AFROCOLOMBIANAS E INDÍGENAS

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País: 
Colombia
Lugar: 
Medio Atrato y Riosucio, Departamento del Chocó
Contraparte: 
Procura Claretiana de Misiones
Coste: 
78.324,57€
Estado del proyecto: 
Ejecutado
Cofinanciadores: 
Contraparte Local
Beneficiarios
Principado de Asturias
Fundación PROCLADE
Año inicio: 
2011
Año fin: 
2012

AUMENTO DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y ALTERNATIVAS SOCIOECONÓMICAS DE LAS MUJERES AFROCOLOMBIANAS E INDÍGENAS EN LOS MUNICIPIOS MEDIO ATRATO Y RIOSUCIO DEL DEPARTAMENTO DEL CHOCÓ.

El proyecto  se ha  ejecutado en un año, ha sido una alternativa socioeconómica para las mujeres afrodescendientes e indígenas de los municipios del Medio Atrato y Riosucio del Chocó.Se han fortalecido las estructuras asociativas de mujeres en la zona, además de crear un aumento en la seguridad alimentaria de ellas mismas, sus familias y sus comunidades.

Se ha llevado a cabo a través del rescate de procesos tradicionales de producción, cursos de diseño de artesanías con vistas a la comercialización, y talleres de fortalecimiento asociativo de mujeres desde una perspectiva de género y derechos humanos.

La intervención de la mujer dentro de las comunidades indígena y afrodescendiente juega un papel muy importante porque es un canal cultural de comunicación; la mujer es la cohesionadora entre una generación y otra, debido a la maternidad, al uso constante de su idioma y por su rol en los espacios domésticos y productivos dentro de sus territorios.

La riqueza que entrega el territorio al ser indígena y al ser afrodescendiente en sus prácticas tradicionales de producción ha ido a través de los tiempos, “desde el origen”, construyendo un ciclo de transmisión de conocimiento. La explotación irracional de la madera ha venido deteriorando los ecosistemas naturales que se encuentran en los bosques, causando la extinción de vegetales, animales, espacios importantes de recolección y agricultura, rompiendo con el ciclo del conocimiento.

En este contexto es donde se ubica a la mujer, cumpliendo un rol decisivo en la problemática territorial, entendiendo que si el sistema se debilita, las culturas estarán en riesgo de desaparecer. En consecuencia, no se puede separar el sistema de costumbres del sistema tradicional de producción. La mujer es quien transmite la historia y los sucesos recientes, y hace proyecciones de su pueblo en el futuro. Por tanto se hace necesario posicionar a la mujer, como un agente de permanencia cultural en el tiempo y en el espacio, para lo cual, es ineludible fortalecer su trabajo organizativo, cualificarla y lograr que se involucre más decididamente al trabajo de su comunidad. La mujer se incluye desde una visión integral; desde su conocimiento y sabiduría debe integrar los elementos organizativos y los principios del sistema de creencias en un factor que signifique avances para la cultura. Es decir que vayan, el hombre y la mujer juntos, impulsando y orientando el futuro para las comunidades.