Fundación PROCLADE ha trabajado en el empoderamiento de un grupo de 150 mujeres afrocolombianas e indígenas en los municipios Medio Atrato y Riosucio del Chocó, en Colombia.

Durante el periodo de agosto del  2011 a julio de 2012 se ha trabajado con mujeres de entre 12 y 50 años fortaleciendo las estructuras asociativas desde una perspectiva de género y derechos humanos. El proyecto de seguridad alimentaria y desarrollo socioeconómico se inició intentando fomentar las asociaciones de mujeres y su empoderamiento.

La mujer, que tiene un papel fundamental en la sociedad como transmisora de conocimiento, costumbres y cultura, ha sido la beneficiaria de este proyecto. Habitualmente cada mujer tiene una media de 7 hijos, lo que ha traído como consecuencia directa que 1.050 familiares se hayan beneficiado del trabajo hecho con ellas.

Gracias al proyecto se han rescatado costumbres y formas de hacer que han estado siendo abandonadas, por ejemplo el trabajo bajo sus procesos tradicionales de producción, la creación y venta de artesanías en comercio justo, la cocina tradicional, panadería y repostería con ingredientes del entono que ayudaban a tener una alimentación sana y equilibrada y combaten la desnutrición en los niños/as. Además, se han recopilado las tradiciones y costumbres para la transmisión de conocimiento a las nuevas generaciones venideras y todo ello ha fortalecido las uniones asociativas de las mujeres, pilar fundamental de la sociedad.

Para poder llevar a cabo el empoderamiento de las mujeres, la aplicación del proyecto ha pasado por tres fases. La primera de diagnóstico y reconocimiento de necesidades, que ha contribuido al acercamiento de la población. En la segunda fase se han identificado a las mujeres que querían participar del proyecto y sus necesidades e inquietudes, así como a la población beneficiada. La tercera fase se ha centrado en la socialización del proyecto y motivación de las mujeres. El proyecto ha sido un éxito gracias a la involucración de las mujeres en los talleres y actividades organizados. También hay que agradecer al Gobierno del Principado de Asturias la ayuda económica aportada que ha favorecido la implementación del mismo.