Se encuentra usted aquí

JULIO, MES DE LA INFANCIA Y LA JUVENTUD

Versión para impresiónEnviar por emailVersión PDF

Según UNICEF, la mortalidad entre los niños menores de 5 años se ha reducido más de un 50% y el peso inferior al normal y la desnutrición crónica ha disminuido un 42% y un 41%, respectivamente. Su informe ‘Progreso para la Infancia: Más allá de las estadísticas’ evidencia que aún hay cerca de 6 millones de niños menores de cinco años que mueren cada año y 58 millones de pequeños que no asisten a la escuela primaria.

Las estadísticas de los ODMs demuestran un profundo grado de inequidad a nivel mundial, con África Subsahariana llevándose la peor parte en la mayoría de los indicadores, especialmente en relación con la infancia y la juventud. Millones de niños y niñas no tienen acceso a servicios básicos como agua potable, atención médica o educación. No tienen posibilidad de crecer, aprender jugar y sentirse seguros. Unos viven en grandes ciudades y otros en zonas rurales pero todos tienen una característica común. Son niños y niñas invisibles. Desde REDES, la Red de Entidades para el Desarrollo Solidario, mantenemos nuestro compromiso firme en 38 países del África Subsahariana con una especial atención a la infancia con necesidades especiales, con discapacidades, en riesgo de exclusión social, huérfanos, niños y niñas de la calle que vienen de conflictos armados y entornos violentos, con programas de acogida y reinserción. Esa es nuestra tragedia: saber de la existencia de menores vulnerables, pero invisibles, saber que esa especie de ángeles sucios nos acompañan continuamente pero que los hemos decido ignorar. El resto es comprender el riesgo como oportunidad. Hay millones de niños y niñas que ha podido enfrentar las situaciones de riesgo en las que viven y han salido victoriosos gracias a la presencia oportuna de personas e instituciones que han sabido hacerse cercanas. El maltrato, el abuso, la negligencia son problemas, todos ellos versiones distintas y complejas del problema: la injusticia. 

En 2013. el Africa Child policy Forum publicó “Africa’s Children and the Post-2015 Development Agenda” con el objetivo de llamar la atención sobre la importancia de poner  a los  niños y su seguridad en el centro de los programas para el desarrollo actual y futuro de África. Por eso propone un marco para la acción que identifica prioridades para garantizar que el bienestar y los derechos de los niños de África están protegidos, promovidos y cumplidos en la agenda de desarrollo post- 2015. Si bien es evidente y prometedor el crecimiento económico que vive actualmente el continente africano, éste debe ir acompañado de mejoras sociales, de mejores políticas de desarrollo, y de un reparto equitativo y justo de su riqueza.

En 2014 y coincidiendo con el 25 Aniversario de la adopción de la Carta Africana sobre los Derechos y el Bienestar del Niños, publicaba otro informe[4] sobre la violencia contra los niños y niñas en África que concluye con una serie de recomendaciones a los gobiernos para que promuevan estrategias, incluyendo medidas legales y medios para implementarlas. El informe subraya que la pobreza es la mayor fuente de sufrimiento y la principal causa de estas situaciones de violencia, señalamos algunas:

  • Según la OIT, 200 millones de niños trabajan forzados en el mundo y 48 millones los hacen en África Subsahariana.
  • Las formas más corrientes de esclavitud estricta de menores en África son la explotación sexual comercial, los trabajos en minas y en explotaciones agrícolas (cacao y caña de azúcar), servicio doméstico u otros tipos de trabajo forzoso.
  • Según Oxfam, cientos de miles de niños son comprados a sus padres por una miseria, e incluso robados, con el propósito de trasladarles a las plantaciones de Costa de Marfil y esclavizarles. Son niños que provienen de Mali, Togo o Burkina Faso, cuyos padres malviven en la indigencia y son engañados con la esperanza de que sus hijos puedan enviar algo de lo que ganan desde la plantación. Suele tratarse de niños de entre 11 y 16 años, que son obligados a trabajar entre 80 y 100 horas a la semana.
  • Según la Unión Africana más de 30 millones de niños en edad escolar no asisten a la escuela.
  • La desnutrición infantil sigue siendo la mayor causa de la muerte de los niños africanos. La mitad de los niños menores de cinco años mueren a causa de una alimentación deficiente según la OMS.
  • De los 25 países del mundo con tasas más altas de mortalidad infantil 12 son países africanos ricos en recursos naturales.

Post redactado por Marta Burgo Arregui y extraído del blog Pobreza Cero. Para consultaro entero, pincha aquí

Español