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GUERRAS Y PERSECUCIÓN, DETRÁS DE LOS REFUGIADOS

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Cada minuto, ocho personas lo dejan todo para huir de la guerra, la persecución o el terror. Una cifra detrás de la cual hay rostros, vidas, historias personales que este 20 de junio recordamos en el Día Mundial de los Refugiados. Una de estas vidas es la de Maribeth, una madre soltera que huyó del departamento del Chocó (Colombia) y ahora vive con sus hijos en un barrio marginal en las afueras de Bogotá. "Mi mamá fue asesinada y tuve varios desplazamintos para protegerme de la guerrilla. Cuando tú te desplazas, cuándo tú dejas lo tuyo, tus raíces, tus vivencias, tus pertenencias, es algo muy duro", explica a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiado (ACNUR).

Precisamente, desde ACNUR lamentan que actualmente el número de desplazados forzosos es más alto que al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Según el informe Tendencias Globales 2013, hay 51,2 millones de refugiados, solicitantes de asilo y desplazados internos, más de 6 millones más que hace un año. Una situación que, según explican desde la agencia, refleja "los inmensos costos de no haber puesto final a las guerras y de no haber resuelto o prevenido los conflictos. Hoy la paz está peligrosamente en déficit. Los humanitarios pueden aportar ayudas paliativas, pero lo que se necesita con urgencia son soluciones políticas". 

También explican que la mayor aceleración de esta cifra se ha producido desde principios de 2011, momento en el que estalló la guerra en Siria, que ha generado el mayor desplazamiento de población en todo el mundo. Así, en 2014, cada día cerca de 42.500 personas se convirtieron en refugiado, con lo que se cuadriplica el número en sólo cuatro años. Con todo, a nivel planetario, una de cada 122 personas es ahora refugiada, desplazada interna o solicitante de asilo: si todas esas personas formaran un sólo país, este sería el 24º Estado con más población del mundo. 

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