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A 48 HORAS DE TERREMOTO. EN PRIMERA PERSONA

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A 48 HORAS DE TERREMOTO

(TESTIMONIO EN PRIMERA PERSONA)

- Dos claretianos viajan desde República Dominicana a Puerto Príncipe y comprueban el caos y la destrucción que sigue reinando tras el seísmo

- “Cualquier ayuda por poca que sea, es importantísima en estas horas difíciles

Madrid, 15 de enero. Caos, angustia y falta de medios, tanto personales y humanos. De esta forma definen los claretianos Héctor y Alexis la situación de Haití varios días después del terremoto. Durante un viaje desde Jimaní, región entre Haití y República Dominicana, hasta la capital, Puerto Príncipe, pudieron comprobar la devastación que ha provocado el que se considera el seísmo más destructivo en la isla caribeña en los últimos 200 años.

Pero llegar hasta Puerto Príncipe no es fácil. Lo primero que hicieron fue atravesar la frontera que separa República Dominicana y el país más pobre de América. En ella, los protocolos y las exigencias habituales habían desaparecido, “como si supieran que cualquier ayuda por poca que fuera sería importantísima en estas horas difíciles”, defiende el padre Héctor a través de un correo electrónico.

Posteriormente, descubrieron que las comunicaciones por carretera se hacen prácticamente imposibles. “Nos tomó tres horas llegar de la frontera al centro de la capital, cuando lo habitual es que se tarde una hora y media como máximo”, aseguran añadiendo que el caos de personas y vehículos es cada vez mayor según te acercas a la ciudad. En Puerto Príncipe, la inmensa mayoría de los edificios están total o parcialmente destruidos. Y en los que aún se mantienen en pie, han aparecido grietas que los convierten en lugares tremendamente inseguros. Por ello, miles de personas han pasado ya varias noches a la intemperie, por miedo a que una nueva réplica acabe por derribar lo poco que aún queda en pie.

El terremoto también destruyó la parroquia San Antonio María Claret, en Nason. Tras diez años de construcción y esfuerzo, los dos padres pudieron ver como se había transformado en escombros. Sin embargo, se mantienen optimistas: “estamos seguros que el edificio espiritual construido en estos años está dando muy buenos frutos en este momento”.

La ayuda llega lenta

Respecto a las ayudas, estos dos claretianos aseguran que 48 horas después del terremoto, las ayudas, ni internacionales ni nacionales, no han llegado a quienes más las necesitan. La gente, que anda sin rumbo por las calles, ha acampado en parques, gasolineras y terrenos vacíos. Junto a ellos, permanecen cientos de cadáveres que ya han empezado a descomponerse. Y los que aun conservan fuerzas, se afanan por buscar y salvar vidas entre los escombros.

Según se van recuperando supervivientes, son transportados a algunos de los pocos hospitales que se mantienen en funcionamiento. Centenares de estos heridos ha sido llevados hasta el hospital de Jimaní, donde numerosos médicos de otros países están acudiendo a ayudar de manera voluntaria. Y ese es el mejor ejemplo. Porque ahora es el momento de ayuda y de mantener la esperanza.

Más información

Web: http://www.fundacionproclade.org

Teléfono: (00.34) 91 314 78 71

comunicacion@fundacionproclade.org
emergencias@fundacionproclade.org
proclade@fundacionproclade.org

Para recoger los donativos y enviarlos a la zona afectada por el terremoto, Fundación PROCLADE ha habilitado una cuenta:

Entidad Bancaria: Santander Central Hispano

Nº Cuenta BSCH: 0049 3283 56 2015006031

Sucursal: Capitán Haya, 37 Madrid


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