Se encuentra usted aquí

DÍA DEL COOPERANTE. CREER QUE JUNTOS SE PUEDE

Versión para impresiónEnviar por emailVersión PDF

Artículo de la CONGDE

8 DE SEPTIEMBRE, DÍA DEL COOPERANTE

‘Cooperar es creer que juntos se puede y trabajar para que se pueda'

Madrid, 5 de septiembre de 2008.- El 28 de abril de 2006 se aprobaba, en Consejo de Ministros, el Estatuto del Cooperante, estableciéndose además la celebración del Día del Cooperante el 8 de septiembre de cada año, coincidiendo esta fecha con el aniversario de la firma de la Declaración del Milenio de Naciones Unidas. Desde entonces, la cita se ha convertido en momento para recordar el trabajo de los cooperantes y de la cooperación, entendida como el trabajo conjunto y continuado entre pueblos que buscan una vida más digna para todos los seres humanos. Precisamente con este fin, el de hacer un reconocimiento público a la labor de la cooperación, el Ministerio de Asuntos Exteriores ofrecerá el próximo lunes 8 una recepción a los/las cooperantes y demás miembros del sector en la que, además, se descubrirá una placa conmemorativa de los/las cooperantes fallecidos/as en el cumplimiento de su trabajo, antes de concluir la jornada con un concierto en la plaza de Lavapiés.

Se intenta así agradecer públicamente el compromiso personal del cooperante con los más empobrecidos. No obstante, la figura del cooperante en el terreno, aun siendo importante, es sólo la punta del iceberg de toda una cadena que hace posible avanzar en la lucha contra la pobreza y la exclusión. De poco serviría contar con buenos profesionales dispuestos a trabajar en cualquier lugar del mundo si no tuvieran el respaldo constante de sus compañeros/as, personal contratado y voluntario, en las sedes del Norte y del Sur. De poco serviría si no contaran con el soporte de instituciones, administraciones y personas anónimas que apoyan con sus recursos la labor de las ONGD. Y, desde luego, no puede entenderse el trabajo cooperante sin el pilar que da sentido a todo lo demás: el personal local con quien se trabaja codo a codo, compartiendo aprendizajes y retos. La presencia de cooperantes debe precisamente servir de fortalecimiento de las capacidades locales desde donde, finalmente, han de establecerse las necesidades a apoyar así como las políticas y herramientas para solventarlas de manera autónoma. No en vano, cabe insistir en que el éxito de la cooperación estribaría en desaparecer por innecesaria.

En esta ocasión, el Día del Cooperante se enmarca en un año importante para el sector con, entre otras cosas, la llegada de una nueva Secretaria de Estado de Cooperación Internacional. Con ella, España participará el próximo día 25 en Nueva York en la revisión de los Objetivos de Desarrollo del Milenio donde podrá comprobarse la evolución en la lucha contra la pobreza y la voluntad política para avanzar en ese camino. Asimismo, en estos últimos meses del año deberá finalizarse y aprobarse el nuevo Plan Director que orientará la cooperación española en el período 2009-2012, el Plan que debería llevarnos a alcanzar el compromiso del 0'7%.

La aprobación del Estatuto del Cooperante ha supuesto, en estos últimos dos años, una mejora en el reconocimiento a la profesionalidad del personal cooperante y en la calidad de su trabajo, así como avances concretos en este reconocimiento como la puesta en marcha este mismo año del seguro colectivo de salud y vida. Sin embargo, aún queda profundizar en el desarrollo del Estatuto, especialmente a nivel autonómico como recoge el Pacto de Estado contra la Pobreza, y aún faltan por conseguirse reivindicaciones históricas del sector como la contemplación de determinadas enfermedades profesionales o la consecución de tratamientos fiscales apropiados al trabajo expatriado.

Español