Después de once años de sufrir uno de los peores terremotos que se recuerdan, el día 14 de agosto Haití se volvió a ver sacudida por un nuevo seísmo de 7,2 grados en la escala Richter, que de momento ya ha dejado unos 2.000 muertos y casi 10.000 heridos. Por si fuera poco, tan solo unos días después la tormenta tropical Grace llegaba al país, complicando la situación ya precaria de las miles de personas afectadas.

 

Un informe publicado por Unicef el 30 de agosto de 2021 indicó, además, que al menos 650.000 personas, 250.000 de ellas niños/as, se habían visto afectadas por el terremoto y necesitarán ayuda humanitaria. Se estima que 81.000 haitianos/as no tienen acceso a agua potable y la Dirección General de Protección Civil de Haití (DGPC) advirtió sobre una posible gran crisis humanitaria resultante del terremoto.

Desde el primer momento, desde Fundación PROCLADE nos hemos puesto en marcha para poder ayudar en lo que le fuera posible. Nuestra organización, que ya se encuentra presente en el país con otros proyectos de cooperación y emergencia, y en constante comunicación con los Misioneros Claretianos presentes en la isla, se ha movilizado para sacar adelante una campaña específica de emergencia.

La zona más afectada por el terremoto se sitúa al sur del país, siendo su población la más afectada y a la que, por tanto, inicialmente se busca dirigir las ayudas que progresivamente se irán enviando para aliviar los efectos del terremoto. En concreto, Marceline, la población a la que va destinada el presente proyecto, se encuentra a unos 25 kilómetros de la ciudad de Los Cayos, la más devastada por el terremoto. Sin embargo, Marceline, al ser una población rural se encuentra completamente desprotegida y olvidada pues la ayuda humanitaria no está llegando apenas a estas zonas del país.  

En esta zona, actualmente la población no tiene acceso a agua, alimentos ni a medios sanitarios. La mayoría de la población ha perdido su vivienda y viven a la intemperie. Los niños/as de la zona presentan una alta desnutrición, y las familias han perdido en su mayoría sus escasos medios de vida o animales para criar, así como sus objetivos personales, como ropa u otros recursos.

La ayuda aquí planteada viene a paliar la evidente situación de emergencia alimentaria que se está viviendo actualmente y poder así atender a las personas en situación grave o extrema. Para ello se plantea el reparto de kits de alimentación e higiene individuales, durante 4 meses compuestos por arroz, maíz, frijoles, harina de trigo, y jabón. Además, dada la destrucción de las viviendas y que muchas personas están viviendo a la intemperie se plantea la compra de lonas plásticas para que las familias puedan hacer una construcción temporal o refugio en el que protegerse en la medida de lo posible de las inclemencias climatológicas. A toda la población atendida se le dará seguimiento para implementar una fase 2 en la que trabajar previsiblemente la construcción de viviendas y la búsqueda de nuevos medios de vida.

Fundación PROCLADE y CMF Haití, trabajarán junto con la Parroquia de San Antonio de San Juan del Sur, situada en Marceline a través de la cual se gestionarán todas las acciones de ayuda humanitaria planteadas en el marco de este proyecto.

Si lo deseas puedes colaborar a través de las siguientes vías:

• Campaña a través de la plataforma:
https://www.migranodearena.org/reto/emergencia-terremoto-haiti

• A través de la cuenta del Banco Santander habilitada para esta emergencia:
ES06 0049 0631 9627 1008 33391

Tu solidaridad nos permitirá ayudar a cientos de personas.