Noticia tomada de la página web de la PLATAFORMA 2105


EL DERECHO A NO SER POBRE

 

 

En plena crisis mundial, la justicia social y los derechos humanos son la única llave para buscar la solución

 

* Los ODM no cumplen: datos sobre estado de cumplimiento y tendencias hasta el 2015 sobre los Objetivos del Milenio

* Índices para 176 países de sus capacidades básicas y equidad de género

* Propuestas de políticas equitativas contra la crisis y necesidad de cambios en el marco multilateral

El año 2008 ha terminado marcado por la crisis financiera, anunciada previamente por diferentes crisis alimentarias, energéticas y ambientales que nos sitúan en la crisis global de la que tanto se habla. Esta circunstancia económica mundial está arrastrando con ella decisiones políticas que incumplen los principios del desarrollo humano y afectan a gran parte de la población mundial, y que dejan en evidencia la falta de voluntad política para alcanzar las metas fijadas por los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

La publicación presentada por la Plataforma 2015 y más, es un informe ciudadano sobre la situación de la lucha contra la desigualdad en el último año, sobre el progreso en la erradicación de la pobreza y el logro de la equidad de género. La conclusión es clara, al ritmo actual no se cumplirán los ODM. Las tablas estadísticas recogen la situación social de 176 países, de los que sólo 21 presentan avances notorios en sus indicadores de capacidades básicas (enseñanza primaria, mortalidad infantil, asistencia sanitaria en el parto) frente a los 77 países –la mayoría de ellos africanos- que retroceden en el acceso a estos bienes esenciales.

A pesar del crecimiento económico de la mayoría de las regiones y países en desarrollo, la cobertura de necesidades sociales básicas es deficiente y la desigualdad crece porque no se redistribuye la riqueza entre toda la población. En países como India, el crecimiento económico crece a una tasa anual por encima del 9%, pero la riqueza resultante no se distribuye, acrecentando las desigualdades hacia las mujeres, que constituyen el 63% de la fuerza de trabajo informal, o hacia las castas más bajas y los grupos minoritarios, de los cuales 35% y 31%, respectivamente, viven por debajo de la línea de pobreza.

La pobreza no disminuye, sino que aumenta. En agosto de 2008 el Banco Mundial anunció que las personas que viven con menos de un dólar diario pasaron de 1.000 millones a ser 1.400 millones, y en estas nuevas estimaciones aún no se reflejan los efectos adversos del alza de precios de alimentos y combustibles que se dieron durante el año, por lo que la realidad puede ser aún peor.

El índice de Equidad de Género nos muestra que más de la mitad de las mujeres del planeta vive en países que no han avanzado en la consecución de la igualdad entre los dos sexos. La brecha global de salarios entre mujeres y hombres ronda el 32%, las mujeres no superan el 17’5% de representación en cargos políticos e incluso en acceso a la educación, donde se habían producido los mayores avances, hay 27 países que retroceden dejando a las niñas fuera de las escuelas de primaria. Los países que presentan una peor situación de equidad entre hombres y mujeres son: Chad, India, Egipto, Togo, Costa de Marfil y Yemen.

A estas tablas de indicadores se une el examen de tendencias de cumplimiento de los ODM realizado por el equipo de Economistas sin Fronteras que muestra gráficamente que no se alcanzará lo planteado en la Cumbre del Milenio a no ser que se renueven los compromisos y se cambie la orientación actual.

Siendo el 2008 en año donde se ha conmemorado el 60 aniversario de la Declaración de Derechos Humanos, para la Plataforma 2015 y más es precisamente el enfoque desde los derechos el único camino para superar la crisis actual. Este informe plantea que la generalización de políticas que promueven la liberalización económica y la desregulación ha recortado los derechos económicos y sociales de las personas en todo el mundo.

“El derecho a no ser pobre” cuenta con diferentes artículos destinados a poner los Derechos en el centro del debate para alcanzar el desarrollo. Maribel Wolf se pregunta si “…los derechos económicos, sociales, culturales y medio ambientales (DESCA) tienen todavía posibilidades de ser considerados como una obligación democrática (…) si son todavía un horizonte de urgencia política”. También se presenta el derecho al desarrollo como espacio que abarca el conjunto de los derechos humanos, en su artículo, Nicolás Angulo destaca que “el derecho al desarrollo es un derecho individual y colectivo que hace compatible el derecho particular de la persona con el de la comunidad donde convive y se desarrolla”.

El informe plantea a su vez una revisión a la normativa europea sobre extranjería dando pautas por parte de la sociedad civil para reconducir las políticas migratorias desde un enfoque de derechos humanos, reconsiderando principalmente la Directiva de Retorno de la Unión Europea y en particular lo referido a los periodos de detención. Los procesos migratorios de la actualidad no están basados únicamente en decisiones tomadas desde la libertad individual, sino en respuesta a situaciones de necesidad, por lo que es necesario que las políticas migratorias tengan en cuenta las dos direcciones de trabajo orientadas a una mayor integración social y alejadas de la criminalización de la población inmigrante.

Otros temas que son abordados en el anuario son las políticas comerciales de la Unión Europea, haciendo referencia a las consecuencias de los acuerdos comerciales para los países empobrecidos y destacando las jornadas de movilización social para frenar los Tratados de Libre Comercio, el papel del sector privado en el campo del desarrollo o la necesidad de impulsar políticas fiscales adecuadas que no permitan flujos financieros ilícitos.

Desde la Plataforma 2015 y más recordamos que la reforma del sistema de cooperación español que se inició en la anterior legislatura no puede detenerse ahora en base a la situación de crisis económica, sino que debe continuar avanzando para lograr el compromiso tan esperado de alcanzar el 0,7% de nuestro producto para Ayuda Oficial al Desarrollo.

Como cierre de la publicación se incluyen una serie de comunicados y manifiestos que explican la toma de postura de las organizaciones de la sociedad civil en su capacidad de reivindicación y exigencia a los responsables políticos, recordando los compromisos adquiridos y la necesidad de mantener políticas coherentes entre sí con los principios del desarrollo humano.

En definitiva “El derecho a no ser pobre” recopila la información sobre el estado actual de la desigualdad mundial, su dimensión y sus causas; información rigurosa examinada desde una visión comprometida con la idea de que erradicar la pobreza no se logra tan sólo con inversiones y crecimiento económico, sino que nos obliga a construir y defender políticas públicas de igualdad, de redistribución, de participación democrática, de cohesión social, de sostenibilidad ambiental y de paz que garanticen los derechos de toda persona.

Social Watch es una red internacional de organizaciones sociales de más de 70 países que lucha por erradicar la pobreza y sus causas, comprometida con la justicia social, económica y de género. La Plataforma 2015 y más forma parte de la coalición española de Social Watch.