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Sigo sorprendiéndome cada día de este pueblo

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2ª Crónica desde Quibdó, capital del Departamento del Chocó en Colombia

Sigo sorprendiéndome cada día de este pueblo. He tenido la suerte de poder participar en un Taller organizado por La Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas. Esta Unidad fue creada por el Gobierno de Colombia en el pasado año con motivo de la Ley de Victimas y restitución de tierras. (Diciembre 2011). El objetivo de este Taller es con la participación de las victimas por conflicto armado representando a cada uno de los 33 municipios que comprende el Chocó valorar y opinar sobre el borrador del protocolo de participación de los afectados en el diseño, implementación y evaluación de la ley. Allí se encontraban otras instituciones invitadas  de la ONU como garantes del proceso. Yo fui representando  a la Fucla (Universidad Claretiana ). Se formaron 4 grupos. Aunque yo iba en la calidad de invitado me apuntaron a uno de los grupos. Puedo decir que fui el único participante, aparte de los organizadores, que sin ser víctima pude intervenir a todos los efectos en los grupos de discusión. Me dieron la oportunidad de opinar y yo con toda la cautela que pude expuse aquello que desde mi visión deberían de añadir o aclarar en el texto base.

Los participantes, algunos de ellos con dificultad para leer, eran los lideres y “lideresas” elegidos como representantes por sus respectivas comunidades, llevaban sobre sí una historia de pérdidas y desapariciones familiares que me era imposible asimilar. Cada nueva historia que me contaban,   su confianza hacia mí lo iba permitiendo, más me indignaba y me impresionaba. Es imposible asimilar tanta brutalidad. Solo me animaba esa tranquilidad de espíritu con la que eran capaz de compartir su testimonio. Ayer en el paseo hacía casa no podía resistirme a exteriorizar ese nudo en la garganta acumulado durante la jornada que apenas me dejaba respirar. ¡ Qué fuerza, qué entereza, qué ejemplo de vida, qué dignidad, qué ganas de aportar para mejorar su situación, qué ganas de participar, qué ganas de compartir, ….Siento no tener la facilidad de expresarlo con claridad.

Hoy es el último día de este Taller y estoy “ansioso” por seguir compartiendo este espacio con estos “héroes” que me están enseñando a amar mucho más esta vida que Dios nos ha dado y a comprometerme un poco más en la lucha por garantizar los derechos de las más desfavorecidos.

He querido compartir con vosotros esta experiencia como primer paso a mi compromiso de visibilizar la realidad de este pueblo, que como ayer se decía, ha sido siempre ejemplo de lucha por defender sus derechos.