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¿Actores y protagonistas de la transformación social?

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Con el objetivo de dar a conocer la posición de la Iglesia hondureña en cuanto a la política y cultivar relaciones sanas con las autoridades públicas del departamento de Atlántica, recientemente la Iglesia Católica a través de su Obispo Mons. Miguel Lenihan convocó a un foro con actores y protagonistas del “ámbito político” de dicho lugar. La actividad estuvo enmarcada en el contexto del “Sínodo Diocesano” que se encuentra en desarrollo. Había representantes de siete partidos políticos con sus actuales funcionaros y sus candidatos a alcaldes y diputados para las elecciones de noviembre próximo. También asistió un buen número del claro de la Diócesis.

Después de un ejercicio de consignas políticas que los presentes proclamaron como parte de una dinámica de presentación y que dicho sea de paso todas a apuntaron “al bien común”, algunos miembros del clero presentaron una serie de los rasgos más sobresalientes de la carta pastoral de los Obispos de Honduras elaborada el año recién pasado y que titularon: “reflexiones con motivo del actual proceso electoral en Honduras”. El texto presenta un análisis profundo de la realidad en el cual se desnuda y denuncia nuestro débil sistema democrático. Se hace un énfasis impresionante en las amenazas contra la vida en un aparato estatal que va camino al colapso, con una gran mayoría de empobrecidos y con una minoría que se está adueñando de los bienes del país.

En dicho análisis resalta particularmente la desbordante ola de violencia que padecemos, apoyada por funcionarios que facilitan la impunidad y con unos cuerpos de seguridad a favor del poder económico. Hay tremendas luchas campesinas por el derecho a la tierra y sigue creciendo la lista de asesinatos por apelar a estos bienes comunes en manos de poderosos. El gravísimo tema de las concesiones mineras en el departamento y de manera especial en Arizona, parece un flagelo que apenas empieza. El tema estuvo escuetamente abordado en la sala; mientras la gente de Nueva Esperanza sigue siendo oprimida y los niños continúan sin poder ir a la escuela desde que el maestro fue perseguido por sicarios, luego de que denunciara su presencia en la zona. Lo más triste es que al parecer muchos de los políticos no se dan por enterados, ya que los más implicados que son los alcaldes de Tela y Arizona no atendieron a la convocatoria.

El Bien Común encabeza la lista de criterios que la carta presenta con el fin de conseguir una sociedad justa y democrática. Según los comentarios de los políticos en el simposio pareciera que están en sintonía con las prioridades de la Iglesia para construir juntos un futuro diferente. Pero, ¿qué hacer ante la realidad que vivimos? ¿Cómo enfrentar el sin número de problemas sociales? No hay respuestas de bolsillo, ni fórmulas mágicas. Es hora de que “nos pongamos en marcha por los caminos de la esperanza”.

Los políticos tuvieron su espacio para plantear sus propuestas. En algunos no hubo mucha claridad y redundaron en agradecimientos al Obispo por la invitación. Sin embargo, se dejó entrever su preocupación por cambiar la sociedad actual tan marcada por aspectos negativos. Algunos hombres de experiencia, ya han sido carcomidos por el pesimismo o tal vez por el realismo de todo un recorrido en política hasta llegar a decir que “ningún partido político cambiará Honduras”, porque al final, según su opinión siempre se buscan intereses personales y partidarios pero no los interese reales de la población. A la pregunta sobre qué piden ellos a la Iglesia, respondieron escuetamente que siga acompañando los procesos políticos en el departamento; ¿estarán conscientes de lo que piden? En algunas ocasiones que la Iglesia les ha cuestionado sus malas prácticas, de inmediato nos mandan a rezar y a atender los asuntos propios del ministerio exigiéndonos “no meternos en política”.

Todos terminaron agradeciendo la convocatoria de la Iglesia, pero es indispensable ir más allá de los agradecimientos y empezar a construir el país que habita en nuestras ideas. Como cristianos y como creyentes en las transformaciones sociales todos somos responsables de velar porque nuestros funcionarios públicos ejerzan adecuadamente sus labores a favor de la población; no podemos esperar que ellos nos organicen, es la hora de organizarnos desde la base, desde el pueblo, para poder exigir resultados a sus gestiones públicas. En consenso final se acordó realizar foros de información y socialización de proyectos en todos los municipios del departamento en los que participarán los candidatos y todas las fuerzas vivas de cada lugar. Que el buen Dios acompañe nuestras luchas y nuestros esfuerzos por construir la sociedad de la justicia y la paz.

Abel Carbajal, cmf