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COLOMBIA: HEREDEROS DE LOS PARAMILITARES
Fundación PROCLADE | 4 de febrero de 2010
COLOMBIA: HAY QUE PONER FIN A LOS ABUSOS DE GRUPOS SUCESORES DE LOS PARAMILITARESEl gobierno debe proteger a los civiles y juzgar a los miembros de los grupos y sus cómplices FEBRERO 3, 2010 (Bogotá) - Colombia debe responder de manera efectiva frente a los violentos grupos que están cometiendo abusos contra civiles y que han surgido a lo largo del país luego de la deficiente desmovilización de los grupos paramilitares, señala Human Rights Watch en un informe difundido en el día de hoy.
"Independientemente de cómo se les llame a estos grupos -paramilitares, bandas criminales u otra denominación- no debe minimizarse el impacto que tienen actualmente para los derechos humanos en Colombia", afirmó José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch. "Al igual que los paramilitares, estos grupos sucesores cometen gravísimas atrocidades y deben ser detenidos". El informe se basa en casi dos años de investigaciones de campo y describe el brutal impacto que los grupos sucesores están teniendo en la situación de derechos humanos en Colombia, con especial énfasis en cuatro regiones donde los grupos mantienen una presencia significativa: la ciudad de Medellín, la región del Urabá chocoano, y los departamentos de Meta y Nariño. Los grupos sucesores representan una creciente amenaza para el goce de los derechos humanos en la sociedad colombiana. Las cifras más conservadoras, usadas por la Policía Nacional de Colombia, indican que los grupos cuentan con más de 4.000 miembros y tienen presencia en 24 de los 32 departamentos de Colombia. Los grupos reclutan activamente a nuevos miembros y, pese a la captura de algunos de sus jefes, actúan con rapidez para reemplazar a estos mandos y ampliar sus zonas de operación. El surgimiento de estos grupos coincidió con un incremento significativo de los índices nacionales de desplazamiento interno registrados a partir del 2004, hasta por lo menos fines del 2007. Gran parte del desplazamiento se ha estado produciendo en regiones donde los grupos sucesores están activos. En algunas áreas, como Medellín, donde el índice de homicidios casi se ha duplicado en el último año, los operativos de estos grupos han causado un marcado incremento de la violencia. El informe cita numerosos ejemplos de abusos cometidos por grupos sucesores y documentados por Human Rights Watch, tales como los siguientes:
El surgimiento de los grupos sucesores era predecible, señaló Human Rights Watch, en gran parte debido a que el gobierno colombiano no desarticuló las redes criminales de la coalición paramilitar durante el proceso de desmovilización desarrollado entre 2003 y 2006. La
En el informe también se manifiesta preocupación por las denuncias de supuesta tolerancia de algunos funcionarios del estado y sectores de la fuerza pública frente a la actuación de los grupos sucesores. Tanto fiscales como miembros de alto rango de la policía señalaron a Human Rights Watch que esta tolerancia representaba un verdadero obstáculo para su labor. Y en cada una de las ciudades y regiones visitadas, Human Rights Watch recibió reiteradas denuncias de tolerancia frente a los grupos sucesores por parte de sectores de la fuerza pública. En Nariño, por ejemplo, un hombre denunció que "las Águilas Negras nos interrogan, con la policía a 20 metros de distancia... [N]o puedes confiar en el Ejército ni la policía porque prácticamente están con ellos". En Urabá, un ex funcionario afirmó que en una de las localidades la policía aparentemente trabajaba con los grupos sucesores: "Es todo muy evidente... La policía controla la entrada y la salida [del pueblo] y... comparten inteligencia". En Meta, un funcionario expresó que recibía "constantes denuncias de que el Ejército amenaza a la gente, diciendo que detrás vienen ‘los Cuchillos’ [el principal grupo sucesor de la región]... En algunos casos, el Ejército se retira e ingresan los Cuchillos". Human Rights Watch señaló que el gobierno colombiano tiene obligaciones jurídicas de proteger a los civiles frente a agresiones, prevenir abusos y garantizar justicia. Pero el gobierno no ha asegurado que las unidades de policía encargadas de combatir a estos grupos ni los fiscales responsables de investigarlos cuenten con recursos adecuados. Se ha demorado en financiar el Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo, que desempeña un rol fundamental de protección de la población civil. En ocasiones, organismos del estado se han negado a registrar el desplazamiento de civiles que denunciaban haber sido desplazados por grupos sucesores. Y el gobierno no ha tomado medidas efectivas para identificar, investigar y sancionar a funcionarios del estado que, según se informa, tolerarían a los grupos sucesores. "El gobierno de Uribe no ha abordado el surgimiento de los grupos sucesores con la seriedad que amerita este problema", expresó Vivanco. "El gobierno ha tomado algunas medidas para enfrentarlos, pero no ha hecho un esfuerzo sostenido y significativo por proteger a los civiles, investigar las redes criminales de estos grupos e identificar a sus cómplices y bienes". Comentarios: En todo su artìculo, en ningùn momento se han mencionada las guerrillas de Colombia, silencio absoluto de las FARC, ELN y demàs grupos insurgentes adscritos a guerrillas. Estos grupos terroristas armados, son los que siembran por todo el pais, de modo indiscriminado, las minas antipersonas, que han segado y siguen segando la vida de muchos ciudadanos inocentes, entre ellos muchos ñiños colombianos, ademàs de los asesinatos diarios a la poblaciòn, los secuestros, las bombas contra el mobiliario pùblico de la naciòn, etc. ¿Por què omiten hablar de esta lacra social, que es la verdadera causante de las muertes, amputaciones de miembros y reclutamiento de niños a la fuerza entre las poblaciones rurales? Sean mas honestos e imparciales y no intenten sembrar mas maldad ante la opiniòn pùblica. El gobierno del Presidente Alvaro Uribe, es la envìdia del resto de paises del continente americano. Ya quisiera España tener a alguien parecido y no lo que por desgracia tiene y que hemos tenido que sufrir todos los ciudadanos que no lo votamos, ya que los que lo votaron tienen lo que se merecen. Ya estamos hartos de organismos partidistas y sin escrùpulos, que lejos de ayudar a conseguir naciones justas, colaboran en todo lo contrario. Espero, aunque lo dudo, que tengan la honestidad y el valor de publicarlo. Un ciudadano de bien. |
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