Se encuentra usted aquí

SEGUIR 'EN LA LUCHA' UN AÑO DESPUÉS

Versión para impresiónEnviar por emailVersión PDF

La líder indígena Berta Cáceres lo decía bien claro: “no nos queda otro camino que luchar”. Y cuando se cumple un año de su asesinato, se hace más necesario que nunca seguir exigiendo justicia para que se esclarezca este crimen y para proteger a quienes defienden los derechos humanos, las poblaciones indígenas y el territorio.

El 3 de marzo de 2016 nos llegaba la noticia del asesinato de esta líder y confundadora del COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras). ¿Su delito? Ser mujer, indígena y defender con pasión y vehemencia el río Gualcarque, territorio de los indígenas lencas y sobre el que se iba a construir la represa de Agua Zarca, proyecto internacional con financiación holandesa y finlandesa entre otros (Semanas después de este asesinato, varios organismos internacionales retiraban su apoyo financiero al proyecto). Ya entonces, tanto desde Solidaridad y Misión como desde Fundación PROCLADE nos unimos a las protestas en Madrid y apoyamos, junto con los Claretianos de Centroamérica y otras muchas organizaciones, el manifiesto que se hizo llegar al Gobierno Hondureño y a Naciones Unidas.

Y un año después seguimos exigiendo justicia para que se identifique a quienes ordenaron la muerte de Cáceres y también mecanismos eficaces que protejan a defensores de derechos humanos y del medio ambiente. Por ello, para exigir el fin de la impunidad ante estos crímenes, estamos invitados a movilizarnos frente a las embajadas de Honduras. Concretamente, en Madrid será este jueves 2 de marzo a las 12 horas en el Paseo de la Castellana 164. Un acto en el que se tendrá un minuto de silencio y se leerá una carta que posteriormente se entregará en la propia Embajada.

Hace un año, Berta Cáceres se convertía en un referente de todas las personas perseguidas, torturadas y asesinadas en Honduras, Centroamérica y el mundo entero por su defensa de los Derechos Humanos. Pero no es la única. En los últimos dos años, más de 340 personas han sido asesinadas por defender la tierra y a las personas que viven en ella.

Vuelve a ser el momento de alzar la voz. Que nuestros actos se conviertan en gritos de denuncia que se sumen a los miles de gritos que convergerán estos días en el mundo exigiendo justicia para Berta Cáceres y para todos aquellos que han sido asesinados por defender lo que es de todos. Porque “no nos queda otro camino que luchar”.